Llevo cincuenta y un años mirando fútbol, treinta y seis trabajando en medios periodísticos. Empecé en Revista Deporte Total en 1989, el año en que se cortó el Cóndor en Maracaná. Creo que he visto entrar a Quilín, y antes a Erasmo Escala, a dirigentes de toda calaña... artistas, locos y criminales como escribió Osvaldo Soriano. Sin ninguna utilidad elaboré este ránking de presidentes de la ANFP, antes ACF. Es personal y debatible, usted dirá (va de mejor a peor):
1- Abel Alonso Sopelana (1979-1983/ 1990-1993): Dos períodos a cargo del fútbol chileno. Intentó darle dinamismo a la actividad en la primera pasada y redujo los equipos de Primera División a 16. Se jugó la vida por Luis Santibáñez hasta estrellar la selección en el Mundial de España. En su segundo período lo pusieron para levantar la actividad tras el escándalo de Maracaná y lo logró, aunque para eso tuviera que pelar con Havalange y la Conmebol. Se inmoló.
2- Ricardo Abumohor Salman (1984/ 1993-1998): En su primer período debió asumir de emergencia luego de que detuvieran a Antonio Martínez. Le tenía lista una querella a Ambrosio Rodríguez y Humberto Gordon, director de la CNI, lo llamó personalmente para disuadirlo. Renunció y llamó a elecciones. En su segundo período vivió el momento más próspero en la historia de la liga chilena que coincidió con la clasificación al Mundial de Francia 1998 y la primera gran venta de los derechos de televisión.
3- Harold Mayne-Nicholls (2007-2011): Llegó como una tromba y remeció un fútbol dormido y apagado producto del período de Reinaldo Sánchez. Atrevido e innovador, logró que el estado chileno se comprometiera en la remodelación de los estadios y trajo a Marcelo Bielsa. Obligó al amateur CDF a transmitir en serio el fútbol chileno. Soberbio, inflexible y dogmático, por negarse a negociar, terminó peleando con los grandes poderes de la actividad y lo sacaron por las urnas.
4- Arturo Salah (2016-2019): Tomó el fierro caliente del despelote producido por Sergio Jadue y su banda y logró ordenar la casa. Sampaoli se le escapó por la ventana, pero ganó la Copa América Centenario con Pizzi. Después el camarín ingobernable se quedó fuera del Mundial de Rusia. Catástrofe. Dejó las cosas funcionando al menos.
5- Manuel Córdova Navarrete (1987-1988): Dirigente de Unión Española, agarró la nueva Asociación Nacional de Fútbol Profesional tras la salida de Nasur. Sin interés en proyectarse, llamó a elecciones y se fue en silencio.
6- Reinaldo Sánchez Olivares (2001-2006): Tosco, pendenciero y bravo. Es presidente de Santiago Waderers le hizo un shock económico al fútbol chileno que ni Büchi o Milei se atreverían. Bajó los costos a cero, vendió los derechos de televisión directamente a Jorge Claro y alentó la quiebra de Colo Colo y Universidad de Chile. El hombre ideal para meter la Sociedades Anónimas en el fútbol: no pregunta qué es, sino cuánto hay.
7- Mario Mosquera Ruiz (1999-2001): Abogado, jurista, intelectual, un hombre de otra categoría para el fútbol chileno. De modales suaves y fina educación, el ambiente rudo y vulgar de la ANFP y la antipatía natural que se tenía con Nelson Acosta, hizo que su paso por Quilín fuera muy desagradable. Lo tocó lidiar con la Crisis Asiática que llevó a la actividad casi a la quiebra.
8- Sebastián Moreno (2019-2020): Logró la histórica venta del CDF a TNT, pero venir de un equipo chico como Cobresal le pasó la cuenta. No pudo con la maquinaria que le montó Victoriano Cerda después del Estallido Social. Apuñalado por sus propios compañeros de directorio, debió renunciar.
9- Miguel Bauzá Fredes (2001): Interino por la renuncia de Mosquera, el ex presidente de Coquimbo allanó el camino para la llegada de Reinaldo Sánchez. Duro, mañoso y ladino, lo suyo fue tender el puente para el shock que venía.
10- Miguel Nasur (1985-1987): Ganó las elecciones y de inmediato comenzaron los problemas. Chile jugó las eliminatorias de México 1986 con un entrenador nombrado un mes antes que comenzaran. Se peleó con Colo Colo, Universidad de Chile y Universidad Católica por temas de dineros perdidos. Chile fue segundo en la Copa América, el Mundial Juvenil y le dieron un golpe de estado. Amigo de Havelange, se fue a la FIFA.
11- Antonio Martínez Ruiz (1984): Asumió la ACF cuando lograron sacar a Rolando Molina. Ambrosio Rodríguez y la Dictadura no perdonaron: le mandaron Impuestos Internos a reventarle la empresa, fue amenazado por la CNI y lo metieron preso. Tuvo que renunciar.
12- Sergio Weinstein (1989): Castigado Stoppel, tomó la ANFP con la misión de ordenar el fútbol chileno destruido por las sanciones de la FIFA y el desprestigio por lo de Maracaná. Sobrepasado por los acontecimientos, no le quedó más que llamar a elecciones.
13- Jaime Baeza (2015-2016): Agarró la ANFP cuando Jadue salió corriendo a Estados Unidos. Incapaz de manejar el lío en que estaba el fútbol chileno, les firmó cualquier cosa a los jugadores de la selección y al pillastre de Jorge Sampaoli. Sin capacidad para manejar el despelote, lo mejor que hizo fue llamar a elecciones.
14- Sergio Stoppel García (1988-1989): Precedido de los dos subcampeonatos de América con Cobreloa, agarró un momento crítico del fútbol chileno, con una selección ingobernable donde había una guerra entre Roberto Rojas y Orlando Aravena. Las tensiones se elevaron hasta la locura y terminó con el Cóndor cortado en Maracaná. Sancionado de por vida por la FIFA, siempre lamentó no haber sido más firme con los jugadores de la Roja.
15- Eduardo Gordon Cañas (1975-1979): General de Carabineros. Sucedió a Francisco Fluxá, defenestrado por la Dictadura. Le tocó el nacimiento de la Polla Gol y sus recursos frescos. Con él aparecieron Cobreloa, Arica, Iquique y varios equipos del Norte en el fútbol profesional. Cerebro del escándalo de adulteración de pasaportes para el Sudamericano Juvenil de 1979, salió por la puerta de atrás de la entonces Asociación Central de Fútbol.
16- Pablo Milad (2020-2025): Su período se caracteriza por el derrumbe completo del fútbol chileno: violencia en las gradas, pérdida de valor catastrófica del producto, Chile colista en las eliminatorias… Se rescatan la sobria organización del Mundial Sub 20, el modesto centro de entrenamiento José Sulantay y los regadores automáticos de Juan Pinto Durán.
17- Sergio Jadue Jadue (2011-2015): El hombre equivocado en el lugar correcto. Desatada la guerra civil tras la salida de Mayne-Nicholls terminó como presidente de la ANFP casi por descarte. Ambicioso, carismático, de escasa ética, tuvo la suerte de convivir con la abundancia del CDF y la Generación Dorada. Logró el título de América y se escapó a Estados Unidos. Nadie sabe cuánta plata se quemó en el camino por malos manejos y mera imprudencia.
18- Rolando Molina (1983-1984): Ganó las elecciones de la ACF en 1983 y en un año tenía el fútbol en la quiebra absoluta. Subió equipos por decreto, cambió los campeonatos a mitad de año, eliminó los descensos a final de temporada y prestó fortunas a los clubes a cambio de letras sin valor. Respaldado por su vicepresidente Ambrosio Rodríguez, funcionario de confianza de Pinochet, hizo y deshizo impunemente. Debió renunciar por la presión de los clubes. Un destructor.