La selección de Julian Nagelsmann confirmó su candidatura al título con una exhibición ofensiva en Houston. Curazao hizo historia con su primer gol en una Copa del Mundo, pero terminó siendo arrollado por el poderío germano.

Alemania arrancó el Mundial 2026 como se espera de una potencia que busca recuperar su lugar entre los gigantes del fútbol. En Houston, el cuadro dirigido por Julian Nagelsmann aplastó por 7-1 a Curazao en el estreno del Grupo E, en una actuación que combinó contundencia, velocidad y una diferencia de jerarquía que terminó siendo imposible de disimular.
El marcador final incluso pudo ser más amplio. Desde el inicio, los alemanes sometieron a los caribeños con una presión asfixiante y una circulación de balón que encontró espacios por todos los sectores del campo. El premio llegó temprano gracias a Felix Nmecha, quien abrió la cuenta a los seis minutos y dio la sensación de que la goleada sería cuestión de tiempo.
Sin embargo, Curazao protagonizó uno de los momentos más emotivos de la jornada. A los 21 minutos, Livano Comenencia aprovechó una acción de contragolpe para marcar el primer gol en la historia mundialista de la selección caribeña. Durante algunos instantes, el empate sorprendió a los alemanes y alimentó la ilusión de una de las selecciones más modestas del torneo.
La reacción germana no tardó. Nico Schlotterbeck volvió a adelantar a Alemania mediante un cabezazo en una jugada de balón detenido y, justo antes del descanso, Kai Havertz transformó un penal para establecer el 3-1. A esa altura, la diferencia futbolística ya era demasiado evidente y el partido parecía sentenciado.
El complemento terminó convirtiéndose en un monólogo. Jamal Musiala anotó apenas comenzada la segunda mitad, Nathaniel Brown se sumó a la fiesta ofensiva, Deniz Undav aprovechó las facilidades defensivas de Curazao para marcar el sexto y nuevamente Havertz cerró la cuenta con su segundo gol personal. Cada ataque alemán transmitía sensación de peligro ante una defensa que se fue desmoronando con el paso de los minutos.
Las estadísticas reflejaron el dominio absoluto: 65% de posesión, 26 remates contra apenas ocho de su rival y una sucesión constante de llegadas que mantuvieron ocupado al portero Eloy Room durante toda la tarde. Curazao mostró entusiasmo y valentía, pero la diferencia de nivel quedó expuesta cada vez que Alemania aceleró el ritmo.
Para los tetracampeones del mundo, el estreno no pudo ser mejor. Tras las decepciones de Rusia 2018 y Qatar 2022, Alemania comenzó su camino con una demostración de autoridad que la instala de inmediato entre los candidatos al título. Curazao, en cambio, se lleva el recuerdo imborrable de su primer gol mundialista, aunque también una dura lección sobre la exigencia que supone competir en la máxima cita del fútbol.