Foto: Clarín Argentina
Según una investigación de el diario La Nación de Buenos Aires se detectó un circuito contable interno en el que la empresa estadounidense TourProdEnter LLC (gestionada por el empresario Javier Faroni), encargada de recaudar ingresos globales de la AFA en Estados Unidos, costeaba directamente los vuelos ejecutivos y alquileres de embarcaciones por parte de Claudio Tapia. Luego, el área administrativa de la AFA buscaba la manera de registrar, "imputar" o compensar internamente estas facturas millonarias. El tesorero de la federación, Pablo Toviggino, supervisaba estos movimientos.
Los reportes de las pruebas obtenidas en la Justicia de EE. UU. (discovery) indican que TourProdEnter destinó más de 40 millones de dólares en conceptos vinculados al transporte aéreo. Esto incluye el alquiler de jets privados para los viajes internacionales de Tapia, el mantenimiento de aeronaves, la compra de un avión Gulfstream G400 (registrado en San Marino) de uso casi exclusivo del dirigente, y transferencias sospechosas a presuntas empresas fantasma del sector aeronáutico.
Además de los vuelos (como traslados ejecutivos a Miami, París o las sedes de los torneos), los correos incautados revelaron el pago de miles de dólares por el alquiler de yates de lujo para uso recreativo en Miami y Europa.