El colapso de Ueno bank ha generado un verdadero terremoto financiero en Paraguay tras ser intervenido y disuelto por el Banco Central del Paraguay (BCP) debido a graves problemas de solvencia. Esta situación afecta directamente a Cerro Porteño en su estructura comercial y en la estabilidad de su plantel.
Ueno bank era uno de los principales sponsors del club y poseía los derechos de nombre del estadio (ueno La Nueva Olla) con un contrato millonario proyectado hasta el año 2030. Ante la gravedad del escándalo, Cerro Porteño rescindió oficialmente el contrato con el banco, procediendo al retiro de la cartelería del estadio La Olla y tapando de forma improvisada el logo en su camiseta en el partido de anoche contra Libertad.
El vínculo no era solo publicitario. ueno bank había adquirido previamente la millonaria deuda que Cerro Porteño mantenía con Visión Banco (estimada en unos 24 millones de dólares), la cual estaba calzada contra los ingresos futuros del contrato de sponsoreo. La disolución del banco abre una gran incertidumbre jurídica y financiera sobre cómo se reestructurará o a quién se le deberá transferir el pago de ese pasivo.
Gran parte del plantel cobraba sus salarios a través de esta entidad bancaria e, incluso, varios jugadores de Cerro Porteño y de la Selección Paraguaya habían invertido sus ahorros personales y ganancias de toda su carrera en instrumentos financieros de ueno bank, fondos que hoy se encuentran congelados. Esto ha generado un ambiente de enorme preocupación y desánimo en el vestuario azulgrana. Cerro Porteño como institución no está en peligro inminente de quiebra, pero sí enfrenta una severa crisis financiera, administrativa y de flujo de caja.