El debut de Universidad Católica en el Campeonato Nacional 2026 terminó con un empate que sabe a alivio, pero que no disipa las dudas. En su visita a La Serena, el equipo cruzado rescató un 2-2 gracias a un gol agónico de Fernando Zampedri, en un partido que estuvo marcado por errores defensivos, bajos rendimientos individuales y un repunte final favorecido por la superioridad numérica.
Católica tuvo mayor posesión durante el primer tiempo, pero defendió mal cada avance del local. Felipe Chamorro aprovechó esas licencias y golpeó dos veces (33’ y 38’), siendo el segundo tanto consecuencia directa de un grosero error de coordinación entre Vicente Bernedo y Juan Ignacio Díaz, una jugada que expuso todas las fragilidades del fondo cruzado.
Antes del descanso, Justo Giani descontó (45’+2) y mantuvo con vida a un equipo que, pese al dominio territorial, carecía de profundidad y solidez.
El punto de inflexión llegó a los 70 minutos, cuando fue expulsado Sebastián Díaz, dejando a La Serena con diez jugadores. Recién ahí Católica logró instalarse con mayor claridad en campo rival y empezó a empujar con más convicción, sacando provecho del hombre de más.
A los 85’, apareció Zampedri con un verdadero golazo para decretar el 2-2 definitivo y rescatar un punto que parecía lejano. El tanto maquilló una presentación irregular, en la que los cruzados necesitaron superioridad numérica y una acción individual para evitar una derrota en el arranque del torneo.
Más allá del resultado, hubo actuaciones que volvieron a quedar al debe. Jhojan Valencia ingresó recién a los 81’, cuando el equipo ya buscaba el empate, mientras Matías Palavecino, principal apuesta del club para este 2026, sumó otro partido sin peso real en la generación ofensiva.
Católica se va de La Serena con un punto y muchas tareas pendientes. El gol de Zampedri evitó un estreno aún más amargo, pero el funcionamiento colectivo, los errores defensivos y la dependencia de individualidades vuelven a encender las alarmas desde la primera fecha.