El actual delantero del Inter Miami y campeón del mundo en 2022, acudió al coliseo para saludar a la multitud que había adquirido boletos cuyo precio máximo alcanzó las 12.000 rupias (poco más de 132 dólares).
Según reportó The Guardian, todo se escapó de las manos cuando la presencia del futbolista en el recinto se extendió apenas 20 minutos y además estuvo acompañado en todo momento por un grupo numeroso de personas, lo que impidió que los asistentes pudieran al menos ver el rostro del trasandino.
La ira de los asistentes se hizo sentir derribando asientos plásticos y lanzando distintos objetos hacia el césped y la pista atlética. Varias personas treparon las vallas de seguridad, gritando en contra de la organización del evento en un ambiente de creciente tensión.
Varios fanáticos que gastaron hasta lo que no tenían para estar presentes en el estadio criticaban a las personas que rodeaban a Messi y no permitían el contacto visual ¿Por qué nos llamaron entonces? Conseguimos una entrada de 12.000 rupias, pero ni siquiera pudimos verle la cara” señalaban muchos.
La jefa de gobierno de Bengala Occidental, Mamata Banerjee se mostró consternada y anunció una investigación por la pésima organización y el peligro que se generó en el lugar