El reinado de Gianni Infantino en la FIFA enfrenta su momento más delicado. La profunda crisis política que golpea al organismo internacional ya comienza a trasladarse directamente a las elecciones de marzo de 2027, donde el actual presidente podría encontrarse con un rival respaldado por buena parte del fútbol europeo.
Según informó MARCA, la UEFA ya trabaja en la búsqueda de un candidato capaz de enfrentar a Infantino y existe un nombre que comienza a tomar fuerza: Víctor Montagliani. El actual presidente de la Concacaf es visto con buenos ojos dentro del organismo que encabeza Aleksander Ceferin y aparece como una alternativa capaz de sumar apoyos más allá de Europa.
La estrategia no es casual. En la UEFA entienden que presentar directamente a un dirigente europeo podría transformar las elecciones en una batalla entre Europa y la FIFA. Por eso la idea es respaldar una figura de otra confederación que permita construir una oposición más amplia y evitar que la disputa sea interpretada únicamente como una guerra personal entre Ceferin e Infantino.
Montagliani cumple precisamente con ese perfil. El dirigente canadiense preside la Concacaf y durante las últimas semanas ha elevado fuertemente el tono contra Infantino. Incluso llegó a pedirle que no asistiera a una competición juvenil en República Dominicana, argumentando que su presencia podía perjudicar el evento en medio de la crisis de gobernanza que atraviesa la FIFA.
El problema para Infantino es que el distanciamiento ya no se limita a Ceferin. Federaciones importantes como Inglaterra e Italia han retirado su respaldo, mientras que dentro de Europa crece la intención de construir una candidatura alternativa. La EFC, organización de clubes presidida por Nasser Al-Khelaifi, tampoco estaría alineada con la continuidad del actual mandatario.
La crisis se profundizó tras el polémico proyecto de FIFA Forward Enterprise, iniciativa con la que Infantino pretendía modificar profundamente la explotación comercial de las competiciones de la FIFA. La propuesta provocó una rebelión interna y terminó debilitando políticamente al presidente, hasta instalar una discusión que hace algunos meses parecía improbable: quién puede reemplazarlo.
Pero la UEFA quiere ir más allá de cambiar un nombre. De acuerdo con MARCA, también existe interés en modificar la estructura de gobierno de la FIFA para reducir las atribuciones del presidente y evitar una concentración excesiva del poder. En Europa consideran que precisamente esa autonomía permitió que Infantino avanzara con proyectos de enorme trascendencia sin generar previamente un consenso suficiente entre las confederaciones.
Por ahora, Ceferin no pretende transformarse en candidato y tampoco aparece Nasser Al-Khelaifi dispuesto a entrar en la batalla. Eso fortalece todavía más la opción Montagliani, especialmente porque permitiría presentar la elección como un intento de reformar la FIFA y no simplemente como una ofensiva europea para recuperar el control del organismo.
El calendario ya está corriendo. El próximo 18 de noviembre vence el plazo para presentar candidaturas y las elecciones están programadas para el 19 de marzo de 2027 en Rabat. Incluso la elección de Marruecos como escenario genera suspicacias en Europa por la cercanía que Infantino ha construido con ese país.
Todavía falta que varias federaciones definan públicamente su posición y la RFEF, por ejemplo, mantiene silencio. Sin embargo, el escenario cambió radicalmente. Infantino ya no aparece caminando sin oposición hacia otro periodo y sus adversarios comenzaron a organizarse.
Y mientras la UEFA busca evitar que la elección se transforme en una guerra Europa-FIFA, el nombre que aparece como solución reúne justamente esa condición. Víctor Montagliani no es europeo, controla una de las seis confederaciones continentales y ya se enfrentó públicamente con Infantino. A siete meses de las elecciones, es el hombre que empieza a perfilarse como la gran amenaza para el presidente de la FIFA.