El destino de Vicente Pizarro finalmente se definió lejos de Macul. El mediocampista chileno jugará la temporada 2026 en Rosario Central, luego de que el club rosarino alcanzara un principio de acuerdo con Colo Colo por su transferencia. La información fue adelantada por César Luis Merlo, especialista en el mercado de pases, quien además confirmó que el “Canalla” ya negocia los términos contractuales con el futbolista para finiquitar la operación.
La salida de Pizarro se produce tras meses de ruido en torno a su futuro. Durante el segundo semestre de 2025 circularon versiones de interés desde mercados de mayor exposición, incluidas ligas europeas, pero ninguna de esas opciones terminó de materializarse. En ese escenario, Rosario Central avanzó con decisión y le ofreció un proyecto deportivo concreto, continuidad y un rol protagónico en una liga exigente y formadora.
El 2025 del volante en Colo Colo fue consistente y explica por qué su nombre se mantuvo en vitrina. Disputó 40 partidos oficiales, acumuló 3.065 minutos y aportó 7 goles y 5 asistencias en todas las competencias. En el torneo local sumó 29 presencias, con 7 tantos y 4 pases gol, mientras que en el plano internacional tuvo minutos en Copa Libertadores. Números que consolidaron su madurez competitiva y lo dejaron listo para el siguiente paso.
Pero esta salida llega tras varias temporadas ocupando tiutlares de promesas infladas. Claro — según La Tercera, a mitad de 2025 el morbo alrededor de Vicente Pizarro se centró en el interés de un “gigante británico”, el Rangers de Glasgow, cuyo entrenador Russell Martin lo tenía como prioridad y sus ojeadores incluso viajaron a Chile para seguirlo in situ.
Ese seguimiento europeo no fue exclusivo: en esos mismos reportes se mencionó que clubes como Juventus y Valencia CF también enviaron observadores al Monumental para ver al mediocampista, además de que un par de equipos de la Premier League inglesa figuraban en carpeta según la misma información.
Eso sí, ara Pizarro, el salto a Argentina representa su primera experiencia fuera de Chile y una oportunidad de crecimiento en un contexto de alta intensidad, presión y exposición. Para Colo Colo, en tanto, se cierra un ciclo tras un mercado en el que se especuló mucho y se concretó poco. Esta vez, el desenlace llegó desde el otro lado de la cordillera: un destino atractivo, un acuerdo en marcha y la chance de que el mediocampista confirme su proyección en una liga históricamente demandante.