La planificación de la selección chilena para su gira por Europa sufrió un inesperado revés. El amistoso que debía disputar ante República Democrática del Congo el próximo 9 de junio en la ciudad española de La Línea de la Concepción fue oficialmente cancelado luego de que las autoridades locales rechazaran autorizar la realización del encuentro.
La decisión fue adoptada por el alcalde Juan Franco, quien firmó un decreto municipal que impide la disputa del compromiso tras recibir informes de organismos sanitarios que advirtieron sobre los riesgos asociados al brote de ébola que afecta a territorio congoleño. Aunque durante los últimos días se realizaron gestiones para mantener el partido en pie y se analizaron distintas alternativas, finalmente la autoridad optó por no conceder el permiso necesario para desarrollar el evento.
La noticia representa un problema importante para el cuerpo técnico encabezado por Nicolás Córdova. La Roja tenía programados dos compromisos durante esta ventana internacional: el primero ante Portugal en Lisboa y posteriormente el duelo frente a la selección africana en territorio español. Con la suspensión ya confirmada, la federación chilena deberá decidir si busca un rival de reemplazo para mantener el calendario original o si el plantel cerrará la gira europea tras enfrentar a los lusos.
El escenario resulta particularmente llamativo debido a que hasta hace pocas horas el encuentro seguía formando parte de la agenda oficial de la selección chilena. Incluso existía una planificación logística definida para el traslado del plantel desde Portugal hacia el sur de España una vez concluido el primer amistoso de la fecha FIFA.
Más allá del impacto deportivo, el caso adquiere una dimensión poco habitual en el fútbol internacional. No es frecuente que un partido amistoso entre selecciones sea cancelado por decisión de una autoridad municipal debido a razones sanitarias vinculadas a la situación epidemiológica de uno de los países participantes. La medida generó amplio debate en España y terminó por cerrar cualquier posibilidad de disputar el encuentro.
Ahora la atención queda puesta en los próximos movimientos de la Federación de Fútbol de Chile. Con pocos días de margen antes del viaje, la búsqueda de un rival alternativo aparece como una tarea compleja, aunque necesaria para evitar que la gira pierda uno de los partidos contemplados originalmente por el cuerpo técnico. Mientras tanto, el amistoso ante Portugal se mantiene sin modificaciones y será el único compromiso confirmado de La Roja en territorio europeo.