Universidad de Chile lo hizo otra vez y se metió en la ronda de los cuatro mejores de un torneo Conmebol. La victoria ante Alianza Lima ratifica que, desde el inicio del siglo 21, ningún equipo chileno tuvo más éxito internacional que los azules que además, son los únicos que lograron coronarse como campeones.
En 2010, con Gerardo Pelusso como entrenador, la U logró a punta de orden táctico y fiereza defensiva trepar hasta las semifinales de la Libertadores. En el camino quedaron Alianza Lima (octavos) y Flamengo (cuartos de final) antes de caer en una noche nefasta del Estadio Nacional ante las Chivas de Guadalajara.
La siguiente campaña positiva llegó apenas un año más tarde. Luego de ganar el campeonato de apertura 2011 y con Jorge Sampaoli en la banca, los universitarios realizaron el mejor torneo de un equipo chileno en materia internacional. Campeones invictos de la Copa Sudamericana con Eduardo Vargas, Charles Aránguiz, Marcelo Díaz, Gustavo Canales y un sinfín de estrellas de una plantilla histórica.
La temporada 2012 trajo consigo el desafío de ratificar lo hecho en territorio sudamericano, con los dirigidos por Sampaoli como uno de los candidatos fijos a quedarse con la Copa Libertadores. Y, en el papel, no defraudó, eliminando a Deportivo Quito en octavos y Libertad en cuartos. El sueño continental se estrelló con Boca Juniors en la ronda de los cuatro mejores, en un torneo que terminó coronando al Corinthians.
Y ahora se mete en semifinales. Una campaña empañada por el Desastre de Avellaneda, pero que en cancha lo tuvo goleando a Guaraní en Santiago, venciendo de buena forma a Independiente en el Nacional y derrotando a Alianza con soltura en Coquimbo.
Es tan amplia la diferencia azul con el resto de los equipos que sólo Universidad Católica (semifinales sudamericana 2005 y 2012), Colo Colo (Finalista Sudamericana 2006) y Coquimbo Unido (Semifinales Sudamericana 2012). Números que reflejan que, en el siglo 21, el equipo copero es la Universidad de Chile.