Más allá de un arbitraje escandaloso de Alexis Herrera que terminó inclinando la balanza en la serie entre Universidad de Chile y Lanús, el rendimiento en la Fortaleza Granate fue una muestra más de un equipo que está lejos de su mejor versión. “"Vamos a evaluar a fin de año, como siempre lo hacemos, cómo nos evaluamos todos”, dijo Michael Clark con respecto al futuro de Gustavo Álvarez.
Por primera vez el mandamás de Azul Azul habla sobre la continuidad de un entrenador que termina contrato recién a fines de 2026, pero que ayer dejó frases que atisban una posible partida: “este plantel va a estar siempre en mi memoria”, dijo el deté en conferencia de prensa.
Frases que llegan justo en su momento más delicado al mando del equipo. Durante el segundo semestre los resultados se desplomaron sumando apenas 3 victorias en los 9 partidos jugado en la liga de primera. Distracciones que le hicieron bajarse rápidamente de la pelea por el título, con Coquimbo sacándole 20 puntos en solo una rueda: demasiado para un equipo con ambiciones de pelear en todos los frentes.
Pero a eso se le sumaron distracciones fuera de la cancha. El tono más confrontacional adoptado por Michael Clark encendió los ánimos in extremis, muy distinto a la tranquilidad con la que Álvarez trabajó en 2024. También llegaron los rumores de su salida a la selección peruana, trascendidos que mostraron una cara nueva del entrenador: “cuando Gustavo Álvarez habla, lo hace de frente”. dijo en conversación con TNT y refiriéndose en tercera persona.
Demasiados agregados dando vuelta por el CDA. Distracciones que coinciden con una merma futbolística no sólo del entrenador, sino que también de varios jugadores. Leandro Fernández desapareció definitivamente, lo mismo que jugadores como Rodrigo Contreras, Nicolás Guerra y Maximiliano Guerrero. Ante Lanús en Buenos Aires nunca encontró variantes en un partido en el que, pese a que el rival no pasó por arriba, la Universidad de Chile no pateó al arco en los 90 reglamentarios.
En definitiva un clima hostil, mucho más tenso que en cualquier otro punto del ciclo Álvarez en la U. Señales de que los casi dos años del ex Huachipato pueden estar llegando a su fin, pero junto a él un plantel envía mensajes claros que debe ser renovado si buscará pelear por nuevos objetivos en 2026.