@LaRoja
Desde el contundente 8 a 1 sobre Bolivia, la escuadra nacional puso sus cartas en la mesa del Sudamericano de Paraguay. La Roja es un equipo con hambre, pero con todos los elementos, físicos y técnicos para saciar ese deseo que viene trabajado por la ecuatoriana Vanessa Arauz seleccionadora de su país en la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2015 con 26 años y donde se convirtió en la entrenadora más joven de la historia en una Copa Mundial Femenina o Masculina de la FIFA.
El equipo chileno presenta una regularidad que parte en la portería con la solidez y sobriedad de Cristancho, tal vez si la única salvedad para la capitana sea sentir más su voz de mando desde el fondo, cuando las imperfecciones defensivas necesitan una resolución sólida. La línea de atrás se maneja bien con Sánchez, Alvear y Abarca, esta última además con mucha vocación ofensiva. El talento y fuerza de Amaral Farías con la ayuda y trabajo de Martina Poblete le dan un equilibrio al medio para la aparición de la goleadora del torneo, Antonella Martínez, que por lo general se retrasa a buscar balones y acomodarse a su perfil izquierdo para detonar esa zurda letal, desde 25 metros que resultaría imparable hasta para un equipo masculino, a eso se suma el poder de definición de la Cata Muñoz, que resuelve siempre con frialdad y clase. Lo que se hereda no se hurta. Y cuando Vanessa Arauz siente que la oncena elegida no responde a su requerimientos tiene una banca rica con Kiara Concha con un gran manejo y visión de juego más Elisa Cornejo o Benavides.
Pero el trabajo en cancha no sería el mismo, señalan en la Roja, si no es por el desarrollo integral que el equipo chileno ha complementado con psicólogos y nutricionistas y otros profesionales incorporados. Chile Femenino tiene buenas razones para pensar que en un futuro puede seguir sumando logros importantes esta categoría, es cierto que el camino que deben recorrer desde un Sub 17 a la adulta resulta largo, aunque cronológicamente no lo sea tanto, por eso ahora viene tal vez la tarea más compleja, mantener y aumentar el trabajo en todo orden en una selección que no fue inferior a ninguno de sus rivales más complejos como, Brasil, Colombia y Argentina, con todos empató en los 90’ regulares. El Mundial será una buena prueba para seguir aumentando el grado de experiencia en un equipo que no se achica ante nadie.