El presente de Sevilla FC sigue siendo alarmante. Este lunes, el equipo andaluz sufrió una dura derrota por 4-1 frente a Mallorca en la fecha 22 de LaLiga, resultado que profundiza su crisis: ya suma cuatro caídas en sus últimos seis partidos oficiales y permanece peligrosamente cerca del descenso.
En el estadio Son Moix, el Sevilla volvió a mostrar fragilidad defensiva. Vedat Muriqi abrió la cuenta desde el punto penal a los 26’, Samú Costa estiró las cifras al 53’ y Sergi Darder sentenció a los 74’. Cuando el partido terminaba Pablo Torre anotó el marcador definitivo. El descuento sevillista llegó antes del descanso, con tanto de Neal Maupay (45’+1), pero nunca fue suficiente para cambiar el rumbo del encuentro.
En clave chilena, Gabriel Suazo fue titular, disputó los 90 minutos y además portó la jineta de capitán, en una señal clara de su peso dentro del plantel. Por su parte, Alexis Sánchez ingresó a los 60’, intentando aportar jerarquía ofensiva en un equipo que volvió a carecer de profundidad y claridad en los metros finales.
Con este resultado, el Sevilla quedó con 24 puntos, apenas dos por sobre la zona de salvación, tras completar una racha reciente marcada por derrotas ante Celta, Levante, Real Madrid y ahora Mallorca. Un escenario que vuelve a poner bajo fuerte presión al técnico Matías Almeyda, nuevamente cuestionado por el rendimiento colectivo y la incapacidad del equipo para sostener resultados.
El margen se acorta y el calendario no da tregua. En Nervión saben que cada partido empieza a jugarse como una final, mientras el fantasma del descenso deja de ser una amenaza lejana para transformarse en una realidad cada vez más cercana.