Luis Pavez podría ir a Universidad de Chile, Daniel "Popín" Castro es pretendido por Colo Colo, Universidad Católica asegura a Bernardo Cerezo para jugar la Copa Libertadores, Universidad de Concepción, recién ascendido, le levanta a Coquimbo, campeón con cifras récord, a Cecilio Waterman... Son sólo algunos ejemplos del deprimido mercado de pases previo a la temporada 2026, tal vez el más pobre del Siglo XXI. "Se ha conversado entre representantes y gerentes de clubes. La disminución de presupuestos, en remuneraciones de plantel, va entre el 15% y el 20%", dice un agente de jugadores a la LHHDKK.
Desde que terminó la temporada 2025 en todas sus categorías el movimiento de jugadores ha sido lentísimo. La famosa "danza de nombres", que llenaba los medios las últimos días de diciembre, ha quedado con muy pocos bailarines en la pista. Cobresal, Colo Colo y Palestino son tres de los equipos que han tenido ajustes más severos. El cuadro de colonia, adicionalmente, debe ahorrar debido a la inversión de las torres de iluminación. "Al que se le pagaba cinco, se le ofrece cuatro. Esa es la realidad", dice un gerente de un club de Primera.
En los clubes de propiedad de representantes el foco está en contratar jugadores de la Primera B, como lo están haciendo en este momento Unión Calera o Ñublense. Ni los que juegan la Copa Libertadores, como Coquimbo Unido y OHiggins se salvan del duro ajuste, ambos cuadros están viviendo un vaciamiento de sus planteles sin esforzarse demasiado en encontrar reemplazos de un nivel similar.
Uno de los tantos factores que ha golpeado duro los presupuestos para el 2026 es el pago de 34.000.000 de dólares por parte de la ANFP a TNT por partidos no jugadores durante el Estallido Social y la Pandemia. De esta manera, Colo Colo dejará de percibir 35 millones de pesos mensuales, U de Chile 32, Católica 28 y el resto de los equipos de Primera tendrán 22 millones menos por parte de la televisión. En el Ascenso los 16 clubes sufrirán una resta de nueve millones de pesos cada mes.