@santiagocityfc
La Segunda Profesional, pese a sus bemoles y situaciones habituales de escritorio, siempre da que hablar al igual que su competencia, aunque alejada de las luces de la TV, tiene un componente de dramatismo y emociones que logran cautivar, pese a que ya no son transmitidos.
La lucha por el ascenso a Primera B se tornó dramática con cuatro equipos envueltos en un pañuelo en busca de la hazaña. El sorprendente y misterioso Santiago City, el mismo que tuvo un conflicto de uso de marca y logo muy similar al City inglés, ahora aparece como uno de los más serios candidatos para quedarse con este único ascenso, tras una campaña casi perfecta de la mano de Cristian Febre, que cambió las atribuladas jornadas con Santiago Morning por el desafío con un equipo que trabaja en silencio hace seis años bajo la conducción del representante Jorge Sotomayor, que hace un tiempo vendió parte de su paquete accionario a un grupo de abogados comandado por Francisco Basoalto.
De ahí han deambulado en la Segunda Profesional sin mucho ruido, jugando la mayor parte de las veces en un improvisado estadio en Lo Barnechea, que con mucha suerte cumple las normas mínimas para albergar fútbol profesional, donde no se puede realizar una transmisión televisiva como ocurrió en la época de la Liga2D y que en una ocasión el club llegó a cobrar 25 mil pesos por una entrada para su encuentro ante Trasandino.
Con esos parámetros y medidas el City de Santiago tiene un plantel con varios experimentados que le dan la base para ser los líderes junto a los Albirrojos en la liguilla por el ascenso con 10 unidades. Marco Medel, Carlos Lobos, Diego Muñoz o Víctor González más otro grupo de jugadores más jóvenes apuestan por dar el salto y que de seguir así deberán verse las caras con Linares el 1 de noviembre para definir cuál de los dos, si es que Concón o Trasandino no dicen otra cosa, estarán capacitados para ser parte de la competencia de primera B el 2027.