Jorge Sampaoli atraviesa su primera gran crisis desde que asumió la conducción de Talleres de Córdoba. El equipo volvió a perder, esta vez por 3-1 ante Gimnasia y Esgrima de Mendoza, y quedó hundido en el último lugar de la Zona A del Torneo Clausura argentino. La imagen del entrenador durante los minutos finales fue elocuente. Sentado en el banco, con la capucha puesta y el rostro desencajado, Sampaoli observó cómo su equipo sufría una nueva derrota. Una postal que rápidamente comenzó a circular en Argentina y que reflejó el complicado momento que vive en Córdoba.
La situación se hizo todavía más llamativa después del pitazo final. Sampaoli no realizó la conferencia de prensa, abandonó rápidamente el vestuario y se dirigió directamente al bus del plantel, donde esperó a sus jugadores. Tampoco entregó declaraciones sobre el rendimiento del equipo ni sobre su futuro.
Y los números comienzan a jugarle decididamente en contra. Talleres perdió cuatro de sus primeros cinco partidos en el Clausura 2026, suma apenas tres puntos y recibió diez goles. La caída en Mendoza se produjo, además, inmediatamente después del duro 3-0 sufrido frente a Lanús en el estadio Mario Alberto Kempes, encuentro que terminó con una fuerte silbatina de los hinchas cordobeses.
Ante Gimnasia, el panorama volvió a complicarse rápidamente. Agustín Módica puso el 1-0 mediante lanzamiento penal a los nueve minutos y, apenas diez minutos después, volvió a convertir para establecer el 2-0. Sampaoli incluso fue amonestado por sus reclamos al cuarto árbitro tras la jugada que terminó en el penal.
El técnico intentó modificar el funcionamiento durante el segundo tiempo, pero Talleres recibió otro golpe cuando Luciano Cingolani anotó el 3-0. Santiago Fernández consiguió descontar sobre el final para establecer el 3-1 definitivo, en una jornada que también terminó con la expulsión de Román Riquelme.
El silencio posterior de Sampaoli instaló definitivamente las dudas respecto a su continuidad. Por ahora, la dirigencia de Talleres no ha comunicado ninguna determinación sobre el entrenador, aunque en Argentina ya ponen bajo la lupa un ciclo que comenzó a deteriorarse rápidamente.
El próximo partido aparece como una prueba decisiva. Talleres recibirá el lunes 24 de agosto a Rosario Central en el Kempes, con Sampaoli obligado a conseguir una reacción inmediata para intentar salir de una crisis que ya amenaza seriamente su continuidad en Córdoba.