Fue una de las batallas más recordadas en la historia del fútbol mundial. Se enfrentaron un 5 de mayo de 1984 en el Santiago Bernabeu por la final de la Copa del Rey, Barcelona y Athletic de Bilbao. El partido venía muy caliente por las diferencias entre el técnico del once catalán, César Luis Menotti, y el manejador del bilbaíno, Javier Clemente. Era el lirismo contra el pragmatismo, jugar contra golpear. Pero, sobre todo, por la grave lesión que había sufrido Maradona contra el Athletic en por la liga, donde Andoni Goicoechea le había roto los ligamentos y el tobillo con un planchazo asesino. Maradona estuvo varios meses sin jugar y Goicoechea recibió 19 partidos de castigo.
En la final en el Bernabeu, que ganó Athletic 1-0 con gol de Endika, se desató una pelea generalizada y violentísima apenas terminó el partido. Maradona enfiló hacia los vestuarios, caliente por la derrota. En el trayecto al camarín se topó con dos rivales que se burlaron airadamente. El Diez le aplicó un cabezazo en la boca a Núñez y un golpe de puño en la mandíbula a Miguel Sola. El resto de los jugadores ya estaban involucrados en una batalla campal en varios sectores de la cancha. Las patadas voladoras de Maradona quedaron en la antología de la locura del fútbol. Días antes del partido, Javier Clemente había dicho del argentino que era “Un imbécil de tomo y lomo”.
La camiseta de Maradona, que se ve con su cuello rasgado producto de la pelea, tuvo una historia increíble. Yael Rodríguez de Matchday Football Auctions, quienes la subastarán el 28 de octubre, contó al diario español Marca: "La camiseta la recogió en el estadio, perdida, una empleada de la lavandería del Barça. Como no la podían reparar -en esos tiempos se aprovechaban todas-, se la quedó la empleada, que la guardó en un baúl. Luego esa señora le regaló la camiseta al dueño de un bar frecuentado por empleados del club. Esa familia se la quedó casi 40 años y su hijo nos la cedió a nosotros este año. La autenticamos y viajamos a Barcelona a por ella". Uno de quienes la verificó fue el presidente del Barcelona Joan Laporta, quien estuvo esa noche de 1984 en el Bernabeu y la reconoció de inmediato.
El precio de venta es de 30.000 dólares. Hace una década el Museo de la Moda de Santiago compró una gran colección de camisetas y objetos de Maradona, entre las que se incluían piezas de gran valor, de sus comienzos en el fútbol hace cincuenta años. La de la batalla contra el Athletic, obviamente, no estaba. Veremos si van a por ella el 28 de octubre.