En una declaración que sacudió la interna de Deportes Temuco, el presidente del club, Marcelo Salas, afirmó sin rodeos que Diego Buonanotte no es una prioridad para el equipo de cara a la temporada 2026, a pesar de contar con contrato vigente con el club sureño.
Salas, exgoleador histórico del fútbol chileno y principal gestor del proyecto albiverde, generó malestar con su frase: “Tiene contrato, pero no es una prioridad”, lo que abrió la puerta a especulaciones sobre una posible salida del mediocampista argentino.
Buonanotte, de 36 años y uno de los futbolistas más experimentados del plantel, no se quedó callado. En medio de la pretemporada del equipo, el volante respondió públicamente a los dichos de la dirigencia y manifestó que “duelen algunas cosas… uno ya es grande y cree que merece otro trato por cómo se ha portado siempre”.
Aunque aclaró que disfruta de entrenar y de estar con el equipo día a día, Buonanotte admitió incertidumbre sobre su futuro: “No sé qué va a pasar mañana… el fútbol es muy cambiante y no sabemos qué puede pasar”, dijo en diálogo con medios especializados.
El conflicto se da en un contexto particular: Buonanotte fue uno de los futbolistas con mayor protagonismo en Temuco durante 2025. Disputó 34 partidos oficiales, sumó 2.779 minutos, marcó 5 goles y entregó 8 asistencias, participando directamente en 13 tantos del equipo. En la Liga de Ascenso jugó 29 encuentros, con 2.341 minutos, 5 goles y 7 pases gol, mientras que en Copa Chile agregó cinco partidos más y una asistencia.
Los números lo ubican como uno de los jugadores más utilizados del plantel, lejos de un rol secundario. Sin embargo, la dirigencia ha optado por marcar distancia y abrir el escenario a una posible salida, en un momento en que el club busca reestructurar su proyecto deportivo tras una temporada que no cumplió con las expectativas.
Desde el entorno del jugador, el mensaje es claro: Buonanotte no se siente descartado por rendimiento, sino por decisiones de planificación que no han sido comunicadas de forma directa. “No sé qué va a pasar mañana”, reconoció, evidenciando la falta de certezas sobre su continuidad.
Así, el caso Buonanotte se transforma en uno de los primeros conflictos visibles de Temuco en 2026, con una tensión abierta entre los discursos de renovación de la dirigencia y la realidad de un jugador que fue protagonista en cancha. Un escenario que no solo pone en duda el futuro del volante, sino que también instala preguntas sobre el manejo de referentes dentro del proyecto que encabeza Marcelo Salas.