La investigación de la FIFA reveló que Rodrigo Holgado entregó un certificado en el que se afirmaba que su abuelo había nacido en George Town, Malasia.
Sin embargo, el organismo descubrió que el documento era falso y que el verdadero lugar de nacimiento del familiar era Caseros, Argentina. El hallazgo desbarató por completo la supuesta ascendencia malaya y llevó a la apertura de un proceso disciplinario que terminó con una dura sanción.
Más jugadores involucrados y castigo a la federación
El caso de Holgado no fue aislado. Otros futbolistas, entre ellos Facundo Garcés, Imanol Machuca y Héctor Hevel, también fueron castigados con un año de suspensión por presentar antecedentes falsos. La Federación de Fútbol de Malasia, por su parte, recibió una multa de 350.000 francos suizos por su rol en la manipulación de documentos que buscaban justificar la nacionalización exprés de varios jugadores extranjeros.
Repercusiones y futuro incierto
La sanción deja a Holgado fuera de toda competencia oficial por un año, un golpe duro para su carrera en el América de Cali y sus aspiraciones internacionales. Aunque tanto el jugador como la federación malaya anunciaron su intención de apelar el fallo, las pruebas divulgadas por la FIFA —incluidos los documentos falsificados— complican cualquier intento de revertir la decisión.
El caso, bautizado como el “Malasia Gate”, ha abierto un debate global sobre los controles en las nacionalizaciones deportivas y los límites éticos en la búsqueda de talento para las selecciones nacionales.
Además de la sanción deportiva, el jugador deberá pagar una multa de 2.000 francos suizos, lo que equivale a poco más de dos mil euros