Una serie de lesiones ha afectado a Cobreloa en las últimas fechas lo que ha provocado que el técnico César Bravo tenga muchos problemas para armar un equipo competitivo en los próximos duelos del Ascenso. El cuadro loíno debe enfrentar a San Marcos en Arica este fin de semana y no quieren perder la punta que comparten con Recoleta (ambos con quince puntos).
Es por eso que en Calama entre los hinchas ha surgido la petición de darle una oportunidad a Rivaldo Hernández, quien entrena con el plantel a la espera de la sentencia por la violación en manada cometida en septiembre de 2021 por, entonces, un grupo de cadetes contra una mujer de 18 años. Nueve jugadores fueron acusados, pero el único que queda en el club es Rivaldo Hernández. El delantero se reincorporó al cuadro naranja tras ser dejando en libertad provisoria el 2025 y, desde entonces, no ha vuelto ha jugar ni ha sido convocado.
Ante el complejo escenario el gerente técnico de Cobreloa Mauricio Pozo fue claro: «nosotros comenzando esta temporada conversamos con él largamente, se le explicó su situación reglamentaria y legal. Él las tiene claras, es jugador de la institución y así como sus ex compañeros que están en esta misma situación, están jugando en otra división, él tiene su contrato y la habilitación, pero como directiva, mientras no concluya su proceso legal, que es en julio, nosotros seguiremos esperando».
Es decir, hasta que salga la condena en Cobreloa se mantendrá en status quo: Hernández entrena con sus compañeros, pero no jugará oficialmente.