La crisis de Rangers de Talca no se limita a la paupérrima campaña en el Ascenso que lo tiene sin triunfos durante todo el campeonato 2026 y con la caída a Segunda Profesional casi sentenciada, ahora el portal Séptima Pasión publicó que uno de los accionistas, José Luis Fernández Urcelay, "se desprendería de sus acciones y saldría de la administración en plena crisis del club".
Fernández pertenece a la poderosa familia de la empresa de cecinas PF y llegó a finales de 2025 junto con Fabián Jaque comprando cada uno el 25% de las acciones del club. El 50% restante quedaron en manos de Felipe Muñoz, histórico dirigente del fútbol chileno quien ya fue dueño de Deportes Copiapó y es socio de Jorge Sánchez, propietario de Antofagasta, en la empresa de factoring Factor One.
La llegada de la dupla Fernández-Jaque fue acompañada por altisonantes promesas de un Rangers de Talca protagonista, candidato a subir a Primera e incluso se insinuó un partido amistoso contra el Glasgow Rangers, tal como lo hizo el 2010 Everton de Viña del Mar contra Everton de Liverpool. "Nuestro proyecto es a tres años", dijo Fernández cuando entró a la propiedad del club hace unos meses.
No va a ser la primera polémica y promesa sin cumplir de José Fernández Urcelay, cuando fue presidente del Círculo de Periodistas Deportivos premió a Sergio Jadue como el "dirigente del año" el 2013. Con el tiempo se descubrió que Jadue no había sido votado por los socios del Círculo y que el premio fue entregado directamente, de forma inconsulta, por el propio Fernández. Él se defendió diciendo que "tenía los votos" por correo electrónico. Pero nunca lo pudo probar y después se excusaba que los archivos habían sido borrados. Finalmente le revocó el premio el 2015 cuando Jadue se había escapado a Estados Unidos.
No deja de ser llamativo que diez años después Fernández se haya hecho socio de Felipe Muñoz en Rangers de Talca, tomando en cuenta la cercanía que tenía Muñoz con Jadue. El prófugo ex presidente de la ANFP creó la Segunda Profesional precisamente a pedido de Muñoz, cuando el antiguo club del que era propietario, Copiapó, estaba comprometido con el descenso a Tercera División el 2011.