Independiente oficializó la llegada de Gustavo Quinteros como su nuevo entrenador, en un movimiento que busca encauzar el rumbo de un equipo que lleva años sin protagonismo en la élite del fútbol argentino. El técnico argentino-boliviano, de 59 años, viene de cerrar una temporada brillante en Vélez Sarsfield, donde conquistó la Liga Profesional 2024 y devolvió al club de Liniers a los primeros planos con un juego ordenado y una solidez difícil de igualar en el campeonato.
Quinteros aterriza en Avellaneda con un currículum cargado de experiencias en distintos países y competencias internacionales. En Bolivia dejó huella en Blooming, Bolívar y Oriente Petrolero, mientras que en Ecuador se consolidó con un exitoso paso por Emelec. En Chile levantó títulos con Universidad Católica y alcanzó la gloria con Colo Colo, club al que rescató del fantasma del descenso en 2020 para luego devolverlo a la cima del torneo. También probó suerte en México con Tijuana y en el fútbol árabe con Al Nassr y Al Wasl, además de dirigir a las selecciones de Bolivia y Ecuador.
Su última etapa en Vélez terminó de consolidar su nombre en el mercado argentino. El equipo de Liniers fue campeón del torneo local, finalista de la Copa de la Liga y de la Copa Argentina, cerrando un año con 27 victorias, 15 empates y apenas 9 derrotas en 51 partidos oficiales, lo que equivale a una efectividad cercana al 63 por ciento. Un registro que despertó la atención de varios clubes y que convenció a la dirigencia de Independiente de apostar por él.
El reto no será menor: el “Rojo” lleva tiempo inmerso en la irregularidad y con la presión constante de su hinchada, ansiosa por volver a los días de gloria. Quinteros llega con la promesa de trabajo, disciplina y resultados, en una de las misiones más desafiantes de su carrera. Avellaneda le da la bienvenida con la ilusión de que su sello competitivo pueda devolver al club grande de Argentina a la pelea por los títulos.