Llegar a un Mundial en su correspondiente categoría (Sub 20 y 17) comprende alcanzar una meta dentro del crecimiento como futbolista. Sería como pasar de educación básica a media o de ahí a la universidad. Muchos de estos jóvenes comienzan a partir de ahora un nueva etapa, un camino sinuoso y complejo para mantener su sueño de deportista de alto nivel y no quedar a la vera del camino. Pero, ¿Cuántos de ellos seguirán en el tiempo?.
Ayer Nicolás Castillo a través de sus canales sociales enviaba un mensaje a su ex club para que asumiera el compromiso de no abandonar a los seleccionados cruzados tras la eliminación en Catar. Es cierto que hay mucho trabajo que hacer por parte de los clubes, que lo han hecho para formar a un joven que pudo alcanzar la cima de un Mundial. Pero a veces mucho de eso no alcanza y la selección natural de supervivencia en todo ámbito se va degradando por varios factores.
El ejemplo de eso es una parte de la generación del Mundial de Canadá(2007, la Dorada) y que fueron quedando en el camino, y eso que llegaron al tercer lugar, no fueron eliminados en segunda fase o de grupos como la 20 y 17 este año
Juan Pablo Arenas no tuvo la iluminación de Medel, Alexis o Vidal y terminó en el club Puma Generaleña de Costa Rica, o Nicolás Larrondo, del que se tenían muchas expectativas pero al final su destino fue el Athlétic Club Arles-Avignon de Francia y regresar el 2015 para jugar por Deportes La Serena, donde se retiró
Los goles, la entereza y la potencia física de Nicolás Medina era un bálsamo ante la escasez de goles y al final terminó en el Santa Coloma de Andorra. Christian Sepúlveda tuvo paso por Unión, Wanderers y finalizó en Recoleta
La habilidad de Isaías Peralta parecía que en Unión rendiría frutos pero lentamente fue desapareciendo hasta consumar su retiro el 2021 en Valdivia y Coquimbo medio año.
Sin embargo algunos parecen haber dado el salto más allá con respecto a sus compañeros. Matías Pérez en el Lecce y Lautaro Millán en Independiente o el crítico Willy Chantiliez de la sub 20 parecen haber recorrido más el camino que el resto de sus compañeros, al igual que Zidane Yáñez o Antonio Riquelme de la sub 17 (ambos juegan en EEUU). Pero a veces caminar muy rápido te lleva a más tropiezos que si lo haces seguro y más lento.