La histórica encuesta América le responde, organizada por el diario El País, volvió a marcar el pulso del fútbol sudamericano en el cierre de 2025. En una votación que reunió a 264 periodistas de 16 países, el gran ganador fue Giorgian de Arrascaeta, quien se consagró como Rey de América con 179 votos, equivalentes al 67,8 % del total, en una de las diferencias más amplias de los últimos años.
Detrás del uruguayo apareció Lionel Messi, con 39 votos (14,8 %), mientras que el argentino Adrián “Maravilla” Martínez completó el podio. Pero más allá de la lucha por la corona, uno de los datos relevantes para Chile estuvo en la presencia de Erick Pulgar dentro de la élite continental.
El mediocampista nacional no solo recibió respaldo en la votación general, sino que además fue incluido en la formación ideal de América, un reconocimiento reservado para los futbolistas más influyentes del año. En un escenario dominado históricamente por delanteros y figuras ofensivas, la aparición de Pulgar confirma el peso que alcanzó su rendimiento durante la temporada.
Así, la formación perfecta de América 2025 quedó conformada de la siguiente manera:
Rossi; Danilo, Gustavo Gómez, Leo Pereira; Guillermo Varela, Santiago Sosa, Erick Pulgar, Giorgian de Arrascaeta; López, Martínez y Messi.
La inclusión de Pulgar en este once no fue testimonial. Durante 2025 fue titular estructural en el mediocampo del Flamengo, equipo que dominó el calendario sudamericano al conquistar la Copa Libertadores y el Brasileirao. Su rol como volante central combinó equilibrio defensivo, salida limpia y liderazgo táctico, transformándolo en una pieza clave del funcionamiento colectivo.
El reconocimiento continental llega, además, en un contexto donde Pulgar logró continuidad competitiva, presencia en instancias decisivas y validación externa, un factor que históricamente ha sido esquivo para los mediocampistas chilenos que desarrollan un juego menos vistoso pero determinante.
En una elección que volvió a consagrar a figuras de peso global, el nombre de Erick Pulgar aparece hoy insertado en la conversación mayor del fútbol sudamericano. No como promesa ni revelación, sino como un jugador plenamente consolidado, respaldado por títulos, rendimiento sostenido y ahora también por la votación más tradicional del continente.