Era un partido de los llamados de seis puntos. Por un lado, el local se jugaba la mantención en solitario de la punta del certamen de Segunda División, mientras que Melipilla, que venía en racha de seis triunfos, tenía la chance de sumar de a tres y quedar momentáneamente segundo en la tabla.
El cotejo fue intenso y ya a los 14’ el goleador del cuadro melipillano Benjamín Inostroza ponía la ilusión en el Chinquihue. Así se fueron al descanso. En la segunda parte Brandon Cáceres alcanza a tocar a Rainer Castro en el área y el juez Rodrigo Farías marca la pena máxima que el capitán de los delfines Harold Antiñirre cobró por gol.
Acicateado por su hinchada el velero se fue en demanda de la portería de Luis Santelices. A los 65’ un centro de Ormeño encuentra la cabeza de Luciano Vásquez estremeciendo el horizontal que fue capturado por el capitán sureño Antiñirre para su segunda anotación.
Cuando el encuentro parecía controlado por el local, vino una gran habilitación de Luis Vargas al lateral Fuentes y este es derribado en el área. El juez Farías no duda en cobrar la pena máxima que Albano Becica canjeó por gol a falta de ocho minutos para el final. Parecía el empate definitivo, pero a los 85’ Gabriel Castillo vio un claro en 25 metros y se despachó un remate que hizo estéril cualquier reacción de Santelices, era el 3 a 2 para los Delfines ante el delirio sureño.
Y cuando se indicaba los minutos de descuentos, el atacante melipillano Gian Franco Sepúlveda se mete al área cabeceando un balón recibiendo un claro puntapié de Ormeño que lo derriba en el área y el juez Farías que se hace el desentendido lo que generó la furia de los Potros ante un penal evidente.
Un final con polémica, pero con un Puerto Montt que se mantiene firme en la punta de la tabla y un Melipilla que sigue recibiendo castigos con su atribulada existencia en la Segunda División del fútbol chileno.