Si alguien buscaba un partido entretenido, Irán y Nueva Zelanda cumplieron con creces. En un duelo de ida y vuelta, con espacios, errores defensivos y varias ocasiones de gol, ambas selecciones igualaron 2-2 en el SoFi Stadium de Los Ángeles, en uno de los encuentros más atractivos de la fase de grupos del Mundial 2026.
Los neozelandeses golpearon primero y muy temprano. Apenas a los siete minutos, una gran combinación entre Chris Wood y Elijah Just terminó con el atacante del Motherwell definiendo con precisión para abrir la cuenta. El gol premió un arranque valiente de los oceánicos, que presionaron alto y complicaron constantemente a una defensa iraní que nunca logró sentirse cómoda.
Irán tardó en reaccionar, pero encontró respuestas antes del descanso. Tras varias aproximaciones y un remate de Mehdi Taremi que se estrelló en el poste, Rezaeian apareció en el área para marcar el empate a los 32 minutos. El tanto cambió el desarrollo del encuentro y permitió a los persas cerrar mejor una primera mitad que había comenzado cuesta arriba.
La segunda parte mantuvo el mismo ritmo frenético. Nueva Zelanda volvió a adelantarse gracias a la sociedad que mejor funcionó durante toda la noche. Chris Wood asistió nuevamente y Elijah Just firmó su doblete personal a los 54 minutos, convirtiéndose en la gran figura ofensiva del conjunto dirigido por Darren Bazeley.
Sin embargo, los iraníes no bajaron los brazos. Después de algunos minutos de desconcierto, encontraron la igualdad definitiva mediante una notable acción colectiva. Rezaeian levantó un centro perfecto y Mohebi apareció para conectar de cabeza y establecer el 2-2 a los 64 minutos, resultado que terminaría siendo definitivo.
Los minutos finales mantuvieron la tensión. Irán intentó con mayor insistencia quedarse con la victoria, mientras Nueva Zelanda apostó por responder mediante transiciones rápidas. Ninguno logró desnivelar un compromiso que dejó sensaciones positivas para ambos ataques, pero también muchas dudas en el trabajo defensivo.
El empate deja completamente abierta la lucha en el Grupo G. Nueva Zelanda confirmó que puede competir de igual a igual en su regreso a una Copa del Mundo, mientras que Irán evitó una derrota que habría complicado seriamente sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda.