Cuadro andaluz ganaba al trote 2-0 al Braga por los cuartos de la UEFA League y lo terminó perdiendo 4-2. Un resultado que pone al chileno en la cornisa sumado el mal momento en la Liga

Apenas un partido había ganado el Betis en los últimos dos meses, en la Liga sumó siete duelos sin victorias. Mal momento para el elenco de Pellegrini que se podía atenuar pasando a semis de la UEFA. Bastaba con ganar al Braga en La Cartuja luego del empate 1-1 en la ida.
El primer tiempo era un baile del Betis que sometía al Braga tanto en el manejo del balón, el dominió territorial y la red. A los 12' Antony abrió la cuenta de cabeza tras una gran jugada de Abde por la izquierda. A los 26' la cuenta ya estaba 2-0 con una definición de Abde tras un desborde de Fornals. A 29' Abde encajó el tercero... Llave cerrada. Pero el gol fue anulado por offside Antony y algo se frenó el equipo de ingeniero Pellegrini. Los portugueses se pararon veinte metros más adelante, el Betis perdió el control del balón y llegó un inesperado descuento de Pau Víctor a los 38'. El nerviosismo recorrió las tribunas de La Cartuja. Los verdiblancos tienen un historial reciente de no saber cerrar partidos y salirse del juego con mucha facilidad. Así se fueron al descanso.
Y los presagios se hicieron realidad apenas comenzado el complemento. Tiro libre desde la izquierda, Víctor Carvalho anticipa la feble salida de Paul López (que chocó con su compañero Bartra) y la mandó a la red. 2-2 a los 54'. La pesadilla no paró: un minuto más tarde Amrabat derribó a Tiknaz en el área y el italiano Massa cobró penal. Ricardo Horta no falló. 3-2 para la visita, 4-3 en el global. Perplejidad y asombro en las gradas.
El golpe sobre el cuadro de Pellegrini fue durísimo. Salieron a buscar el empate de manera desordenada, sin precisión, levantando balones. Apenas Antony intentaba encarar, pero sin éxito. La pelota quemaba. Bellerín quedó solo y le pegó con miedo, por compromiso. Así estaba el Betis: en pánico. A los 74' llegó la catástrofe. Gorby metió un cañonazo terrible tras un mal rechazo de la defensa local (4-2).
Sobrevino el descontrol total para los béticos. Antony metió una plancha de tarjeta roja pero se salvó. No había cabeza, menos espíritu para torcer el desastre. Un par de buenas atajadas de Hornicek apagaron cualquier esperanza remota. La gente comenzó a irse del estadio en silencio, jugándose los últimos minutos con las gradas casi vacías. Fue la noche más triste en Sevilla desde hace muchos años. Betis fuera de forma humillante. Un resultado saca técnicos.