Era una misión imposible, pero al Palmeiras nunca hay que darlo por muerto. El 0-3 sufrido en Quito ante la Liga de Tiago Nunes no era impedimento para soñar que el Verdao podía luchar por un cupo en la gran final. Y lo logró pasándole por encima a su rival: 4-0 contundente para sacar los boletos a Lima para otra definición continental.
Desde el arranque los paulistas salieron a matar o morir. Un equipo tan avasallante como brillante en labores ofensivos que no tardó en generar buenas chances con el Flaco Lopez como buena punta de lanza de los locales. Apenas 20 minutos en el marcador cuando un buen centro Allan encontró la cabeza del paraguayo Ramon Sosa. El primer gol no solo abrió el marcador, sino que también fue la prueba de que los brasileños lo pasarían por arriba.
El gol justo antes del pitazo del entretiempo Bruno Fuchs puso el 2-0 para irse al descanso con la moral a tope. Palmeiras desatado no frenó en ningún momento hasta que a los 68’ una buena combinación de Vitor Roque encontró a Renato Veiga para decretar el tercero que enviaba todo a los penales.
A esa altura parecía un libro escrito. En el Allianz Parque el clima de tensión demostraba que la épica se iba a conseguir. Raphael Veiga a los 82’ cambió por gol un tiro desde los 12 pasos para poner el 4-0 definitivo. Eliminados Liga y Tiago Nunes que pasó del cielo al infierno en 90 minutos. Para Palmeiras es la tercera final en seis años en una demostración de un equipo de época en el continente.