Pablo Galdames se convirtió en el villano en la versión 278 del Clásico de Avellaneda. El volante chileno de Independiente tuvo la chance de anotar el gol de la victoria a los 95' mano a mano contra Facundo Cambeses, pero la falló. Un error que privó a Gutavo Quinteros de arrancar con una victoria su ciclo como entrenador del Rojo, pero rescatando un empate frente a Racing de visita.
El trámite del partido fue trabado. En el primer tiempo y pese a los prónosticos, el Rojo se vio mejor generando varias llegadas de gol claras a partir de buenos contragolpes. Felipe Loyola y Luciano Cabral arrancaron como titulares en el equipo del ex entrenador de Colo Colo, y ambos tuvieron una buena presencia en el partido. A los 26' Ignacio Pussetto anotaba el primero para la visita, pero fue anulado por offside.
En el segundo tiempo el trámite fue similar, con poco fútbol y más luchado, con Independiente más cerca de anotar. Con los locales lanzados al ataque se generaron las llegadas más claras, ninguna tan importante como la fallada por el formado en Unión Española. La cabeza en las manos de Quinteros fue el resumen de lo que significól la llegada de Galdames.
"Se va a acordar toda su vida de esta jugada", lanzó Diego Latorre en la transmisión del partido. Un clásico de Avellaneda que tuvo poca emoción en el marcador, pero que finalizó con Independiente sin poder ganar por duodécima vez consecutiva.