En una tarde de tensión y paciencia, O'Higgins volvió a celebrar en casa. El cuadro celeste derrotó por 1-0 a Deportes La Serena en el Estadio El Teniente, gracias al tanto convertido por Francisco González en el minuto 88, cuando el empate parecía sellado.
El triunfo no solo fue agónico: también tuvo un fuerte simbolismo. Significó la segunda victoria en el segundo partido oficial del nuevo entrenador, Lucas Bovaglio, confirmando un arranque ideal para su proceso al mando del conjunto rancagüino.
O’Higgins debió trabajar el partido con paciencia ante un rival ordenado, que cerró espacios y apostó por resistir. Durante largos pasajes el local tuvo el control del balón, pero le costó profundizar, hasta que en el tramo final encontró premio a su insistencia.
Con este resultado, el elenco celeste suma seis puntos en dos presentaciones y se instala momentáneamente en lo más alto de la tabla, consolidando un inicio sólido que mezcla efectividad, orden y una cuota de carácter para resolver encuentros cerrados.
Para Bovaglio, el balance inicial es inmejorable: dos partidos oficiales, dos triunfos y un equipo que ya empieza a reflejar su sello competitivo, especialmente en los momentos decisivos.