Imagen: @OhigginsOficial
O’Higgins mostró más efectividad casi desde el inicio del partido, aunque el dominio del balón pertenecía más a los locales. Sanhueza avisaba con un potente remate abajo que encontró la respuesta de Omar Carabalí que tendría una tarde inspirada.
Pero O’Higgins es un equipo simple que hace las cosas fáciles y de manera efectiva, a los 13’ una buena jugada por derecha con un centro de Faúndez que encuentra destapada la cabeza de Thiago Vecino, que sigue dulce con su racha de goles, para la apertura de la cuenta.
De ahí el partido adquirió un ritmo intenso para ambos lados. Los locales se acercaron al empate con un violento remate de Campos que remeció el travesaño, Carabalí estaba derrotado, pero la suerte no lo abandonó, Ñublense jugaba mejor y parecía que se acercaba al empate, pero Bryan Rabello rescata un balón en la salida lo tratan de derribar pero logra entregar una buena habilitación a Francisco González que con hábil engancha deja pasado a su marcador y su remate abajo es imparable para Nicola Pérez. 2 a 0 que parecía mucho, pero la eficacia de los Celestes era abrumadora. Antes del descanso, lo tuvo Plaza para el descuento pero no hubo caso.
En el complemento la dinámica fue constante, un Ñublense buscando de manera insistente, pero con bastante desorden mientras que el cuadro minero salía rápido con el vértigo de Francisco González y los descuelgues de Faundez- Buen partido de Leiva y Maturana al medio, más una de las tardes inspiradas de Omar Carabalí que detuvo varias intentonas de los Diablos Rojos como una de Rami que lo enfrentó de frente pero el portero rancaguino estaba en una tarde inspirada en Chillán.
Al final Ñublense terminó estrellándose con su propia ineficiencia y desesperación que quedó reflejada en una jugada violenta de Valencia y que se ganó la expulsión. O’Higgins se amparó en la efectividad de la primera parte que le permite sumar tres nuevos puntos que lo catapultan en la parte alta de la tabla.