En el paisaje institucional del fútbol chileno hay pocas crisis tan profundas como la que enfrenta Colo Colo. El club más popular del país, en su centenario, vive un momento de convulsión financiera, deportiva y política. Al centro de la tormenta: Aníbal Mosa, presidente de Blanco y Negro, quien ha visto cómo los estados financieros de la concesionaria han sido rechazados por los accionistas en múltiples ocasiones..
Insistencia por tercera ocasión, pero el rechazo persiste, y con él, una serie de acusaciones, litigios, divisiones internas y desgaste institucional. Este reportaje repasa los hechos, las disputas, los riesgos y lo que puede venir. Una tormenta perfecta que puede terminar con el puertomontino fuera del club.
Exceso de protagonismo
Hacia fines de 2024, Alfredo Stöhwing, ex presidente de Blanco y Negro, criticó abiertamente la gestión de Mosa, acusándolo de “actuar de forma personalista”, demorando refuerzos, desorganización en actividades importantes (como iniciación de pretemporada), y falta de liderazgo en las series menores. Se le atribuía una especie de toma de decisiones concentrada.
Una frase que resonó fue que “solo juega para Mosa Fútbol Club” refiriéndose a que muchas decisiones parecían buscar beneficiar la imagen personal del presidente más que al club propiamente.
El quiebre con Maximiliano Falcón
El conflicto más visible estalló a principios de año, cuando Maximiliano Falcón, uno de los líderes del camarín y figura del equipo, protagonizó un duro cruce con la dirigencia.
Mosa respondió con declaraciones que tensaron aún más la situación, señalando que “nadie está por sobre la institución” y que los jugadores debían “dedicarse a rendir en la cancha”. Algunos compañeros respaldaron en privado al uruguayo, mientras que otros optaron por guardar silencio para evitar represalias. Finalmente el Peluca terminó despidiéndose del club y el Presidente disparó que "mientras yo esté en el club no volverá".
Una pelea vergonzosa
La pelea de Aníbal Mosa con Carlos Cortés, director de Blanco y Negro, fue uno de los capítulos más tristes y vergonzosos en lo que va del fallido año del centenario.
Este episodio ocurrió durante una reunión de directorio en marzo de 2025 y se debió a una discusión sobre un cargo administrativo. Las versiones difieren: Mosa acusó a Cortés de agredirlo físicamente, mientras que algunos testigos sostienen que el incidente fue principalmente verbal y que Mosa se cayó al tropezar con unos cables mientras retrocedía. El incidente terminó con Mosa yendo a una clínica, con una bota ortopédica y en silla de ruedas, dejando una imagen imborrable del mandamás albo.
Esto son solo algunos de los capítulos que marcan um presente oscuro para el club. A eso hay que sumarle la promesa sin cumplir de la renovación del Estadio Monumental, una fiesta del centenario eclipsada por los constantes hechos de violencia al interior del reducto de Pedreros y una participación internacional de las más opacas de los últimos años. Lo que si es cierto es que Aníbal Mosa Nunca pasa desapercibido.