Muy celebrado el triunfo de la semana pasada de Deportes Concepción en el domicilio del campeón, Coquimbo Unido. Los hinchas penquistas, entusiasmados con el primer triunfo desde el retorno a Primera, acudieron en masa al Ester Roa. Al frente tenían a Ñublense, que todavía sangraba por la polémica derrota en Chillán con Universidad Católica.
Pero el entusiasmo lila se diluyó rápidamente. Ñublense siempre pareció un equipo más aplomado, con más oficio y, sobre todo, más prolijo con el balón. Sin la ansiedad habitual de Deportes Concepción. La pelota la tuvo el local, pero el cuadro dirigido por Juan José Ribera fue más punzante y remató a puerta el doble de ocasiones. La verdad es que en los 90 minutos, los lilas no generaron una sola situación clara de gol. Nicola Pérez jamás debió intervenir con peligro. El primer gol de Ñublense fue un cabezazo de Gabriel Graciani a los 29’ del cual Concepción nunca se recuperó. Cerró la cuenta Diego Sanhueza a un minuto del final.
Con el 2-0 Ñublense se ubica momentáneamente en el primer lugar (segundo por diferencia de goles), con once puntos. Mientras que Concepción se ancla en el penúltimo lugar con cuatro.