Si bien su actuación durante el certamen ganado por Deportes Concepción no fue el óptimo y en el torneo de la Tercera A marcha 8° con 34 ptos, nadie pensaba en El Morro que el técnico Alejandro Pérez fuera cesado de sus funciones en la asamblea de socios.
Pero el estruendo del cañón navalino no se detuvo la noche del lunes, porque también fue destituido el presidente, Luis González.
A la mañana siguiente de la decisión, el estratega chorero fue a despedirse de sus jugadores, pero la dirigencia nunca imaginó lo que vendría. Esto porque cerca del 80% del plantel se negó a seguir en la institución a menos de que Pérez volviera a sus funciones.
Naval, que está a la espera de parte de la recaudación de la Copa Biobío, pensaba jugar los últimos partidos inscribiendo algunos juveniles, pensando que sólo serían 5 o 6 los jugadores que emigrarían. Pero este nuevo cañonazo fue directo a los pies y el club se quedaría sin suficientes elementos oficializados en Anfa para enfrentar a Malleco este fin de semana. Arriesgándose a una sanción mayor.
Entre tanto “disparo” de un lado para otro, la misma comisión que gestó la salida del entrenador y timonel del Ancla se reunió hoy, incluso con la presencia del alcalde de Talcahuano Eduardo Saavedra, para pedir la reincorporación de Pérez como director técnico del equipo. Parecía el cese del fuego. Pero no, ya que Alejandro Pérez puso sus condiciones. Primero recibir una explicación y disculpas públicas por todo lo sucedido y segundo por el cumplimiento de los dineros adeudados al plantel o al menos por lo que resta pagar del mes de agosto.