A semanas de asumir como ministra del Deporte, Natalia Duco volvió a referirse a uno de los episodios más complejos de su carrera: la sanción por dopaje que enfrentó hace años. En conversación con La Tercera, la exlanzadora de bala abordó el tema con distancia temporal, pero sin eludir responsabilidades, calificándolo como “un error” que marcó su trayectoria.
La secretaria de Estado explicó que, al momento de aceptar el cargo, tuvo en cuenta que este antecedente volvería a instalarse en la discusión pública. “Soy una persona que reflexiona… analicé los pro y los contras”, señaló, apuntando a que anticipó el costo comunicacional que implicaba su nombramiento. En esa línea, reconoció que era previsible que su pasado fuera utilizado como cuestionamiento, aunque decidió asumir ese escenario.
Pese a ello, Duco enfatizó que se trata de un episodio cerrado en su vida, pero del cual extrae aprendizajes. “Yo sé las consecuencias de no cumplir, las viví en carne propia”, afirmó, reforzando que su experiencia le permite comprender con claridad el funcionamiento del sistema antidopaje y sus sanciones.
Consultada por la relación con organismos internacionales, la ministra aseguró que no existe conflicto y que, por el contrario, ha existido disposición a colaborar. “Con la CNCD y con la WADA nos hemos puesto a disposición”, sostuvo, destacando la importancia de respetar las normas que rigen el deporte de alto rendimiento.
Además, Duco remarcó que su rol hoy no está vinculado a intereses personales, sino al desarrollo del deporte chileno. “Mi fin es el bien del deporte chileno… en ningún caso que yo sea un problema”, afirmó, agregando que, de ser necesario, está dispuesta a dar un paso al costado.
Finalmente, la ministra insistió en que su historia puede tener un valor formativo. “Quiero traspasar lo que yo viví… los errores que cometí”, señaló, proyectando su experiencia como una herramienta para evitar que nuevas generaciones repitan situaciones similares.
Así, Duco instala una línea clara: su caso de dopaje pertenece al pasado, pero no lo desconoce. Por el contrario, lo asume como un error y busca convertirlo en un elemento que contribuya a reforzar la cultura de transparencia y juego limpio en el deporte chileno.