En medio de las repercusiones que dejó el Mundial de 2026, el presidente de Argentina, Javier Milei, firmó un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que endurece la Ley de Migraciones y establece nuevas causales para impedir el ingreso o expulsar a extranjeros que promuevan discursos de odio contra el país. La medida fue anunciada luego de que el mandatario denunciara públicamente la existencia de una supuesta "campaña antiargentina" tras la cita planetaria.
La nueva normativa incorpora como causal de inadmisión la emisión de mensajes, declaraciones o publicaciones que inciten al odio o a la violencia por motivos de la nacionalidad argentina. Asimismo, contempla sanciones para quienes realicen actos considerados ofensivos contra los símbolos patrios, permitiendo incluso cancelar permisos de residencia y concretar la expulsión de ciudadanos extranjeros que ya se encuentren en territorio argentino.
Desde la Casa Rosada defendieron el decreto señalando que busca proteger la seguridad nacional y evitar que personas que promuevan la violencia utilicen al país como destino. El Gobierno precisó que la medida no apunta a restringir las críticas políticas o ideológicas, sino únicamente a conductas que constituyan incitación al odio o a la violencia contra Argentina y sus ciudadanos.
El DNU fue publicado este jueves en el Boletín Oficial y comenzará a regir desde este viernes. Sin embargo, como ocurre con todos los decretos de necesidad y urgencia en Argentina, deberá ser revisado por la Comisión Bicameral del Congreso y posteriormente por ambas cámaras, que definirán si la normativa continúa vigente o es rechazada.
La decisión se produce apenas once días después de la final del Mundial de 2026, en un contexto marcado por la fuerte tensión política y deportiva que se vivió tras el torneo. Milei había acusado en reiteradas ocasiones la existencia de una campaña internacional contra Argentina, argumento que terminó por desembocar en el endurecimiento de la política migratoria del país.