Hace un par de meses que Michael Clark declara con autoridad al mando de la Universidad de Chile. Se envalentonó tras los incidentes en Avellanena y, desde ese punto, su voz se empezó a ser más reconocida, algo que en casi cuatro años de gestión no se veía con frecuencia. Claro, le tocó llegar con el club salvándose del descenso, escenario en el que volvió a estar en 2022 y 2023, siempre como el timonel de los azules.
"Cuando la U está bien los periodistas colocolinos inventan cosas", llegó a decir Clark. Pero, ¿qué tan bien está la Universidad de Chile? La verdad es que desde la llegada de Gustavo Álvarez la casa parece haberse ordenado, en gran medida por la buena gestión de camarín de un entrenador argentino que demostró ser muy capaz. Así se consiguió la Copa Chile 2024 y también la Supercopa 2025, ganándole a Colo Colo. La buena actuación en el terreno intrenacional endulzó un semestre para el olvido en el plano nacional, quedando incluso con altas chances de quedar fuera de la próxima Libertadores. Eso sería otro punto negro en la administración de Clark.
Pero en Azul Azul parecen no tener urgencias por levantar una corona de primera división. La última vez que la U fue campeona en ese torneo se remonta al 2017, por lo que pasarán nueve años sin levantar el título, convirtiéndose en la racha más extensa desde qeu regresaron desde el ascenso en 1991. Números extremadamente delicados que ponen a la Universidad Católica al borde de alcanzarlo en la carrera por el segundo club con más coronas, exponiendo el prestigio del club que siempre fue ampliamente superior a los cruzados en ese ítem.
Clark es el peor presidente de Azul Azul en ese esquema. Por ejemplo, Federico Valdés fue presentado como el mandamás del club en agosto de 2007 y con Sergio Markarián como entrenador ganaron el título del apertura 2009 casi 2 años más tarde. Después sumaría el bicampeonato del 2011 y la Copa Sudamericana, convirtiéndose por lejos en el más ganador en la historia de la concesionaria.
Tras él llegó José Yurascek, quien tomó las riendas en abril de 2012 todavía con Jorge Sampaoli como adiestrador de los universitarios. Ganó el título del apertura en esa temporada que significó el tricampeonato inédito del club. Apenas pasaron un par de meses para conseguir el vuelito de la gestión Valdés y sumarse una corona a su estancia en la presidencia.
Luego fue el turno de Carlos Heller. En 2013 se convirtió en el máximo accionista y con en abril de 2014 asumió la testera de Azul Azul. Esa misma temporada el equipo dirigido por Martín Lasarte obtuvo la corona del apertura 14-15, con una dramática definición ante La Calera en el Estadio Nacional Luego añadiría la liga de 2017, el último de los torneos ganados por la U.
Los mandatos breves de José Luis Navarrete (2019-2020 y de Cristián Aubert (2020-2021) no tuvieron títulos, pero ninguno alcanzó a estar ni cerca de los poco más de cuatro años de gestión de Michael Clark. Fue undécimo en 2021, decimotercero en 2022, noveno en 2023, segundo en 2024 y en 2025 está por verse. Cinco torneos sin conocer la corona, con una racha negativa que se sigue extendiendo. Por ahora Clark prefiere cancherear, antes de ver una realidad negativa que cada vez se hace más grande.