México continúa escribiendo una de las mejores campañas mundialistas de su historia reciente. La selección dirigida por Javier Aguirre hizo valer su condición de favorita, derrotó con autoridad por 2-0 a Ecuador en el Estadio Azteca y aseguró su presencia en los octavos de final del Mundial 2026. Frente a más de 80 mil espectadores, el conjunto local volvió a exhibir orden, intensidad y contundencia para superar a un rival que nunca logró encontrar respuestas futbolísticas.
El "Tri" tomó el control del partido desde el primer minuto. Con Gilberto Mora como conductor y la movilidad permanente de Julián Quiñones, Roberto Alvarado y Raúl Jiménez, los mexicanos comenzaron a acercarse con peligro al arco defendido por Hernán Galíndez. Jiménez avisó con un cabezazo apenas iniciado el encuentro, mientras Mora y Alvarado también obligaban a retroceder constantemente a la defensa ecuatoriana. La presión alta y la velocidad por las bandas terminaron inclinando rápidamente la balanza.
La superioridad quedó reflejada en el marcador a los 22 minutos. Alvarado filtró un pase preciso para Quiñones, quien controló con espacio, levantó la cabeza y sacó un potente derechazo que se clavó en el ángulo izquierdo de Galíndez. Un gol de gran factura técnica que hacía justicia con el desarrollo del compromiso y premiaba el dominio absoluto del conjunto mexicano.
Ecuador apenas alcanzó a reaccionar cuando volvió a recibir otro golpe. A los 31 minutos, Quiñones participó nuevamente en la jugada ofensiva para asistir a Raúl Jiménez, quien definió con un remate espectacular desde el borde del área para establecer el 2-0. Además de ampliar la ventaja, el experimentado delantero llegó a los 47 goles con la camiseta de México, superando el registro histórico de Jared Borgetti como uno de los máximos artilleros de la selección.
El equipo de Sebastián Beccacece intentó cambiar la historia durante el segundo tiempo con el ingreso de Kevin Rodríguez, Yaimar Medina, Ángelo Preciado, Jordy Caicedo y Kendry Páez. Sin embargo, las modificaciones nunca lograron alterar el trámite del partido. Ecuador manejó más el balón durante algunos pasajes, pero le faltó profundidad, creatividad y peso ofensivo para inquietar a un sólido bloque defensivo mexicano, que respondió con seguridad cada vez que fue exigido.
Incluso, las ocasiones más claras del complemento volvieron a ser para el dueño de casa. César Montes estuvo cerca de convertir el tercero con un cabezazo que obligó a una gran intervención de Galíndez, mientras Roberto Alvarado desperdició un prometedor contragolpe tras una buena combinación con Raúl Jiménez. México administró la ventaja con inteligencia, controló los tiempos del encuentro y prácticamente no sufrió en los minutos finales.
La clasificación confirma el excelente presente del conjunto de Javier Aguirre. Después de terminar la fase de grupos con puntaje perfecto y sin recibir goles, el "Tri" volvió a ofrecer una actuación convincente en el inicio de la ronda de eliminación directa. Su funcionamiento colectivo, la seguridad defensiva y la eficacia de sus hombres de ataque aparecen como las principales fortalezas de una selección que sigue creciendo partido a partido.
Ahora, México tendrá un desafío mucho mayor. En los octavos de final se medirá con el ganador del cruce entre Inglaterra y República Democrática del Congo, en un partido que pondrá a prueba las verdaderas aspiraciones del equipo anfitrión. El gran objetivo del "Tri" será romper una barrera histórica y meterse entre los ocho mejores del Mundial, una instancia que se le ha resistido durante décadas y que hoy vuelve a aparecer como el siguiente gran desafío de una generación que ilusiona a todo un país.