Lionel Messi volvió a Barcelona y, en ese contexto, dialogó con Sport para revisar uno de los capítulos más sensibles de su carrera: su abrupta salida del FC Barcelona. El argentino no solo repasó los hechos, sino que abrió una ventana a cómo vivió ese proceso en lo íntimo. “No me fui como me lo imaginaba, como lo soñaba. Después de tantos años, de todo lo que vivimos ahí, quedó una sensación rara. No pude despedirme de la gente como quería, y eso es algo que siempre voy a llevar conmigo”, afirmó durante la conversación con el medio catalán.
El futbolista explicó que su plan inicial estaba lejos del desenlace que terminó enfrentando. “Siempre pensé que iba a terminar mi carrera en Europa en el Barça y luego irme a Estados Unidos. Era lo que quería y lo que tenía en mente. Pero todo se dio de una manera inesperada. Vinieron momentos difíciles del club, la pandemia, las decisiones que todos saben… y al final tuve que irme sin poder elegir”, relató, subrayando el impacto emocional que aún mantiene vivo.
Messi también se refirió al peso de haber vivido sus últimos meses en Barcelona durante la pandemia, sin público y sin el ambiente que marcó toda su historia en el Camp Nou. “Fue muy extraño. Pasar de años jugando con el estadio lleno a una despedida sin gente, sin mis compañeros cerca como hubiera querido, sin un último abrazo con los hinchas… eso me marcó mucho. Sentí que todo sucedió demasiado rápido”, comentó.
En la entrevista, el rosarino reconoció el fuerte vínculo que su familia mantiene con Cataluña. “Extrañamos muchísimo Barcelona. Mis hijos crecieron ahí, hicieron sus amigos ahí, y nosotros vivimos casi toda nuestra vida en esa ciudad. Siempre lo digo: Barcelona va a ser parte nuestra para siempre. Y sí, claro que pienso en volver a vivir ahí algún día. Es algo que tenemos muy presente”, señaló.
El reencuentro con el Camp Nou —aunque fuera solo una visita y fotos en el césped— removió emociones profundas. Messi lo describió con franqueza: “Estar otra vez ahí fue muy fuerte. Uno vuelve y siente todo de nuevo. Algún día me gustaría volver, no solo para despedirme como jugador, como nunca pude hacerlo, sino para sentir por última vez esa conexión con la gente que me acompañó toda mi vida”.
El retorno simbólico del argentino a Cataluña abrió otra vez un capítulo sentimental que nunca terminó de cerrarse. Sus palabras en Sport no solo recuerdan lo vivido, sino que dejan abierta la puerta a un futuro vínculo con Barcelona que trasciende lo deportivo y confirma que su historia con la ciudad aún tiene algo más que contar.