Lionel Messi cerró su historia con la selección argentina de la manera que tantas veces lo hizo: siendo protagonista. En un Monumental repleto, la Albiceleste derrotó por 3-0 a Benín en el partido que significó la despedida definitiva del capitán del combinado tras más de dos décadas.
El número 10 aportó un gol de penal durante el segundo tiempo y además entregó dos asistencias en la victoria. Con su última anotación llegó a 126 goles con la camiseta argentina, en una noche cargada de homenajes y emoción para los más de 85 mil espectadores que llegaron hasta Núñez.
Sin embargo, Messi no fue el único protagonista de la jornada. Incluso antes de que comenzara el encuentro, una parte importante del Monumental descargó su molestia contra Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino.
Los cánticos comenzaron desde la tribuna Centenario y rápidamente fueron sumando adhesión desde otros sectores del estadio. El grito contra el dirigente se extendió durante cerca de medio minuto y se transformó en uno de los momentos más llamativos de la previa.
La situación tuvo además un detalle particular. Según informó Olé, la barra de River, ubicada en la Sívori y que hasta ese momento había marcado buena parte de los cánticos del público, no acompañó las consignas contra Tapia. Sin ese respaldo, el grito terminó perdiendo fuerza.
La protesta volvió a escucharse minutos más tarde, mientras se retrasaba el inicio del amistoso, aunque esta vez con menor intensidad. Todo en medio de una noche preparada para despedir a Messi, pero que también terminó exponiendo el descontento de una parte del público argentino con la conducción de la AFA.
Así, la última función del capitán tuvo de todo: homenajes, emociones, una victoria, dos asistencias y un último gol de Messi con la camiseta que defendió durante 21 años. Y, como inesperado telón de fondo, un Monumental que aprovechó la noche más simbólica para hacer sentir su rechazo a Chiqui Tapia.