Argentina derrota 1-0 a Argelia en Kansas, gol de Messi a los 17, cuando transcurren 31 minutos el 10 albiceleste correr a presionar sobre el defensa central Aissa Mandi. El argelino gana la posición y aleja la pelota, Messi lo empuja y le mete la suela la parte alta del tobillo derecho. Mandi cae. El juez polaco Szymon Marcianiak cobra la falta pero sin amonestación. Las repeticiones muestran un contacto directo de la suela del botín izquierdo en el tobillo del argelino, aunque la jugada no es violenta. El VAR no llama ¿Debió ser tarjeta roja?
Leonel Messi anota dos goles más en el partido y alcanza a Miroslav Klose como el máximo goleador de los Mundiales. Pero la duda sigue en el aire ¿Habría récord si Marcianiak miraba el VAR?
Comienza el debate que centraremos sólo en especialistas no en influencers o mediáticos. La cuenta especializada en arbitrajes VAR Central dice lo siguiente: “Jugada muy al límite, puede darse por servido el argentino”. El ex árbitro colombiano José Borda opina: “Para mí era amarilla por la intensidad y porque fue raspón”. Otro ex árbitro, el español Iturralde González dice que la jugada es “casi naranja” y argumenta: “Es amarilla clarísima: le pisa por detrás”.
El especialista del diario ABC otro juez retirado, Luis Martínez Montoro, es tajante: “En la jugada del Argentina-Argelia lo que no se sanciona de forma érronea el colegiado es una expulsión de Messi. A la media hora de partido el jugador argentino intenta quitarle el balón por detrás a Mendi sin conseguirlo. Lo que sí hace el '10' es pisar con los tacos de su pie derecho la parte alta del gemelo diestro de su oponente. No solo no le expulsa, sino que ni siquiera le muestra la tarjeta amarilla. Otro grave error”.
En la misma línea está el prestigioso árbitro mexicano Arturo Brizio Cárter: “Hace una entrada con fuerza desmedida, con el balón a metro y medio, arriba del tobillo, y por detrás, poniendo en serio riesgo la integridad física de su oponente. Esto en buen castellano se llama tarjeta roja”
El brasileño Paulo César, ex árbitro y comentarista especializado, descartó la expulsión. “Se trató de una entrada temeraria. Intensidad media. No hubo fuerza excesiva como para merecer una tarjeta roja”.