Antes de cumplir los 17 años, Maximiliano Samuel Romero ya era uno de los nombres más mencionados en los informes de scouting del fútbol europeo. Formado en Vélez Sarsfield, su perfil físico, su capacidad para jugar de espaldas y su potencia en el área lo convirtieron rápidamente en uno de los delanteros jóvenes más cotizados del mercado sudamericano. En 2015, con apenas 16 años, el Arsenal de Inglaterra inició gestiones para ficharlo por una cifra cercana a los 6 millones de euros, según reconocieron públicamente dirigentes y su propio entorno.
Ese traspaso no se concretó. Ese mismo año, Romero sufrió una rotura de ligamentos cruzados en un partido de reserva, lesión que frustró su salida a la Premier League y que marcó el inicio de un historial físico que condicionaría su carrera posterior.
Romero debutó oficialmente en Primera División con Vélez en febrero de 2016. En su primera etapa en el club disputó 40 partidos oficiales y marcó 9 goles entre 2016 y 2018. Su explosión se dio al inicio de la Superliga 2017-2018, cuando anotó dobletes consecutivos ante Tigre y Atlético Tucumán, consolidándose como la principal promesa ofensiva del fútbol argentino en ese momento.
El 21 de diciembre de 2017, Vélez oficializó su venta al PSV Eindhoven por 10,5 millones de euros, más un 10% de plusvalía por una futura transferencia. La operación fue una de las más importantes en la historia del club de Liniers y se cerró ante el interés de otros equipos europeos como Borussia Dortmund y Stuttgart.
Su etapa en Países Bajos no respondió a esas expectativas. Romero tardó meses en debutar oficialmente y no logró continuidad en el primer equipo. Entre PSV y Jong PSV acumuló 36 partidos y 8 goles, pero con el plantel principal solo marcó un gol en 17 apariciones oficiales. En la temporada 2018-2019 incluso sumó minutos en Champions League ante el FC Barcelona, pero nunca logró consolidarse.
Las lesiones volvieron a ser un factor determinante. El informe de su trayectoria consigna problemas musculares recurrentes y el impacto residual de su rotura ligamentaria, que afectaron su explosividad y continuidad competitiva. Entre 2018 y 2021, Romero perdió regularidad y fue cedido a préstamo en varias oportunidades.
En 2019 regresó a Vélez, donde anotó 7 goles en 22 partidos bajo la dirección de Gabriel Heinze. Luego volvió a PSV, pero nuevamente quedó fuera de consideración. En 2022 se sumó a Racing Club, donde disputó 62 partidos, marcó 10 goles y entregó 7 asistencias, además de integrar planteles campeones del Trofeo de Campeones 2022 y la Supercopa Internacional 2023.
En enero de 2024 firmó con Argentinos Juniors bajo un contrato por productividad. En esa temporada anotó 12 goles en 43 partidos, su mejor registro anual desde su salida de Vélez, y logró disputar más de 2.000 minutos en un año calendario por primera vez en varios años. El punto de quiebre reciente se dio en el segundo semestre de 2025, cuando llegó a O’Higgins de Rancagua. Allí disputó 13 partidos y marcó 7 goles, varios de ellos decisivos en la clasificación del club a la Copa Libertadores 2026, lo que reactivó su cotización en el mercado chileno.
Ese rendimiento fue el que llevó a Colo Colo a cerrar su incorporación en enero de 2026. El acuerdo se estructuró como un préstamo por un año, con opción de compra de 1,5 millones de dólares por el 50% de su pase, actualmente en poder de Argentinos Juniors. A los 27 años, Romero llega con más de 220 partidos profesionales y 53 goles en su carrera, lejos del estatus de promesa, pero con experiencia acumulada en Argentina, Europa y torneos internacionales.
Colo Colo no ficha hoy al delantero de 10,5 millones de euros que alguna vez fue portada de mercado en Europa. Ficha a un jugador que intenta reordenar su carrera después de una década marcada por lesiones, interrupciones y tránsitos irregulares, pero que viene de su mejor semestre en años.