El presidente de San Marcos de Arica, David Ramos Molina, fue condenado por la justicia ordinaria a pagar una multa que supera los $300 millones de pesos y cuatro años de presidio tras ser declarado culpable de delitos tributarios. El Juzgado de Garantía de Arica le impuso esta millonaria multa tras una querella por comercio irregular y el uso de 129 facturas falsas emitidas en 2017 para mitigar impuestos, lo que generó un perjuicio fiscal que ronda los $236 millones de pesos en montos actualizados. Con respecto a la pena de presidio, al cumplir Ramos con los requisitos legales, esta fue sustituida por el beneficio de libertad vigilada intensiva bajo la supervisión de Gendarmería de Chile.
La noticia llega en el peor momento para el cuadro ariqueño pues está acusado ante el Tribunal de Disciplina de la ANFP por presunta entrega de información financiera falsa o adulterada. Aunque se desestimó una solicitud inicial de desafiliación del club (sustituyéndola por una multa de 500 UF), la ANFP ingresó una segunda denuncia que mantiene en vilo el futuro institucional del equipo nortino. Hay gran expectativa por este segundo fallo, ya que de ser desafiliado, San Marcos de Arica evitaría el descenso de Rangers, Santa Cruz o San Felipe, todos complicados en la tabla.
David Ramos ya había tenido problemas en el fútbol chileno, en junio de 2026 el Tribunal de Honor de la ANFP aprobó su desafuero como dirigente. Esto permitió que el Tribunal de Disciplina lo procesara formalmente debido a una denuncia del director técnico John Armijo, quien lo acusó de haberlo agredido físicamente al término de un partido contra Deportes Santa Cruz.