La crisis deportiva de Santiago Wanderers ya dejó de ser una mala racha para transformarse en un problema mayor. El conjunto de Valparaíso acumula 202 días sin ganar en la Primera B, una sequía que se arrastra desde el 15 de agosto de 2025, cuando derrotó por 2-0 a Deportes Temuco.
Desde ese encuentro, el equipo caturro no volvió a celebrar. En el cierre del campeonato 2025 comenzaron a acumularse los tropiezos: empates frente a Recoleta, Rangers, Santa Cruz, Santiago Morning y Deportes Concepción, además de derrotas ante San Luis, Curicó Unido, Cobreloa y Magallanes.
La mala racha también marcó su paso por la liguilla de ascenso. Wanderers empató los dos partidos frente a Cobreloa, pero terminó quedando eliminado en la definición por penales, lo que significó el golpe final a una temporada que había comenzado con aspiraciones de retorno a Primera División.
Lejos de cortar la sequía, el arranque del campeonato 2026 de la Primera B solo profundizó la preocupación en Valparaíso. El equipo debutó con una derrota 2-0 ante Deportes Recoleta y luego apenas pudo rescatar un empate 1-1 frente a Unión San Felipe.
Las cifras son contundentes: 13 partidos consecutivos sin ganar, con un registro de siete empates y seis derrotas. Un presente que golpea a uno de los clubes más tradicionales del fútbol chileno y que vuelve a encender las alarmas en el puerto.
En un torneo largo y competitivo como la Primera B, donde cada punto puede definir la temporada, Wanderers sigue sin encontrar el camino de la victoria. Y mientras la sequía se estira, la presión en Valparaíso no deja de crecer. Este lunes intentará sumar su primera alegría por la Primera B en más de 200 días en una crisis interminable que los tiene lejos de soñar con un ascenso.