Los Leones del Atlas derrotaron 3-0 a Canadá y se instalaron entre los ocho mejores del Mundial. Semifinalistas en Qatar 2022 y actuales campeones de África, los marroquíes confirmaron que dejaron de ser una revelación para transformarse en una potencia del fútbol mundial.

Alguna vez fue sorpresa. Ya no. Marruecos volvió a meterse entre los ocho mejores de una Copa del Mundo y confirmó que su irrupción en Qatar 2022 estaba lejos de ser una casualidad. El conjunto africano derrotó 3-0 a Canadá en Houston, sobrevivió a un primer tiempo incómodo y resolvió la clasificación con la jerarquía de los equipos que aprendieron a convivir con este tipo de escenarios.
Porque Marruecos jugó mal durante buena parte de la primera mitad. Canadá salió a presionar arriba, ganó los duelos y tuvo las mejores ocasiones. Bono debió aparecer temprano para evitar el gol de Tani Oluwaseyi y luego volvió a responder ante Jonathan David. Los norteamericanos acumularon nueve tiros de esquina y durante varios minutos encerraron a un rival irreconocible.
Pero ahí también aparece una de las diferencias entre una sorpresa y un equipo grande. Marruecos resistió su peor momento, llegó vivo al descanso y golpeó apenas encontró una oportunidad. A los 50 minutos, una jugada preparada desde el córner encontró completamente solo a Azzedine Ounahi en la frontal. El volante abrió el pie y colocó el balón junto al palo para cambiar por completo la historia del partido.
Canadá intentó reaccionar y se fue arriba, pero Marruecos manejó el escenario con una tranquilidad que hace cuatro años parecía impensada para una selección africana. Bono volvió a responder ante Tajon Buchanan y, cuando los locales comenzaron a dejar espacios, llegó la sentencia. Brahim Díaz condujo una contra, esperó el momento preciso y asistió a Ounahi, quien fusiló a Crépeau para completar su doblete y cerrar el 2-0.
No fue una exhibición. Tampoco necesitó serlo. Marruecos entendió el partido, soportó el sufrimiento y fue letal cuando Canadá comenzó a mostrar sus grietas. Incluso pudo ampliar la ventaja con un cabezazo de Soufiane Rahimi que terminó estrellándose en el larguero. El propio Rahimi sentenció el 3-0 final.
Las semifinales de Qatar 2022 cambiaron la historia del fútbol africano, pero lo que está haciendo Marruecos después terminó por modificar su propio estatus. Campeón de África y nuevamente protagonista en una Copa del Mundo, el equipo marroquí ya no llega a estas instancias para disfrutar la experiencia ni para intentar una hazaña.