El cuadro africano derrotó 3-1 a Estados Unidos en Rancagua en un duelo muy parejo donde los errores de la defensa norteamericana decidieron la llave

El serbio Marko Mitrovic, técnico de Estados Unidos, va a tener mucho para pensar en el avión de regreso. Los marroquíes lo embocaron con un contragolpe que agarró a la defensa mal parada (Zabiri 31’), un lateral desde la izquierda que los zagueros no atacaron y se les coló un rival (autogol de Wynder 66’) y un blooper gigante entre el zaguero Habourne y el golero Beaudry que Boumassaoudi aprovechó y se le dejó servida a Yassine (87’). Tres distracciones, tres goles en contra.
Al revés, los estadounidenses tuvieron el 73% de posesión, remataron el doble a portería (14 contra 7), forzaron doce córners y martillaron sin remedio una defensa cerrada y en extremo aplicada. Algo que ellos no tuvieron. Tanto así, que el único gol del once blanco fue un penal, rematado por Campbell (45+6), que concedido por el VAR tras un agarrón de Maamar a Morris.
Marruecos, al contrario, se sostuvo en su muy sólida defensa y la velocidad de sus extremos, sobre todo Maamma, que no habrá hecho su mejor actuación del torneo, pero se dio maña para asistir a Zabiri en la apertura. El cuadro marroquí iguala lo que hicieron los adultos en Qatar 2022, ratificando el buen momento de su fútbol. Estados Unidos, al contrario, quedó fuera en cuartos por quinto torneo consecutivo y séptima vez contando todos los campeonatos mundiales Sub 20 jugados.