La Universidad de Chile tiene una final por delante. Ante Everton en el Estadio Santa Laura intentarán cortar una racha de tres derrotas consecutivas para empezar a recortar puntos en la tabla de posiciones con un sólo objetivo: trepar al menos hasta el tercer lugar y luchar por los cupos a Copa Libertadores del próximo año. La segunda rueda para el olvido los hizo bajarse de la pelea demesiado pronto, con todas las fichas jugadas en la Copa Sudamericana donde el jueves pasado fueron eliminados en semifinales por Lanús.
Ante un escenario oscuro fue Marcelo Díaz, capitán del equipo, el que salió a enfrentar los micrófonos señalando que "creo que en Copa Sudamericana y Libertadores competimos de buena forma. Es injusto pensar sólo en el resultado final cuando el proceso ha sido tan largo". Eso si admitió que están al debe en el campeonato nacional donde apuntó a que "debemos empezar a sumar los puntos que perdimos y ante Everton es una linda chance de hacerlo".
Ante la baja en los resultados el volante aseguró que "muchas veces el resultado es injusto. Lo que hemos hecho en estos dos años en la U es increíble, porque el club venía de años malos. Hoy nos volvimos a posicionar en un lugar donde todos te respetan, donde todos los técnicos contrarios te dicen que eres el equipo que mejor juega, que mejor compite. No por quedarnos fuera de una final de Copa Sudamericana o perder este campeonato va a ser todo malo".
Una demostración que la vara en el CDA parece haber bajado. Poco importan los ocho temporadas sin ganar torneos a nivel local o la alarmante cifra de 25 años sin lograr coronarse en un campeonato formato largo. La nefas segunda rueda de la Universidad de Chile en el ámbito local parece no tocar nada al interior de un equipo que parece no despertar del sueño continental.