Colombia cumplió con las expectativas y comenzó su aventura mundialista con una victoria trabajada ante una combativa Uzbekistán. El conjunto sudamericano fue superior durante gran parte del encuentro, monopolizó la posesión y encontró en Luis Díaz al futbolista capaz de desequilibrar cada vez que tomó contacto con el balón. Pero, también le tocó sufrir y defenderse, con los minutos finales extremadamente replegado en su campo.
Ya en la primera mitad, el jugador del Bayern Múnich había avisado con un remate al poste y era el atacante más incisivo sobre el césped del Azteca. Su premio llegó a los 40 minutos, cuando levantó la cabeza y metió un centro preciso para la aparición de Daniel Muñoz, quien definió con gran calidad para establecer el 1-0. La ventaja incluso parecía corta para una Colombia que dominaba ampliamente el trámite y que no permitía remates de peligro a su rival.
Sin embargo, el segundo tiempo cambió el panorama. Uzbekistán adelantó líneas, mostró una versión mucho más agresiva y encontró el histórico primer gol de su historia en los Mundiales gracias a Abbosbek Fayzullaev, quien aprovechó una serie de rebotes para igualar las acciones a los 60 minutos. El tanto encendió la ilusión de los asiáticos y obligó a Colombia a reaccionar cuando el partido comenzaba a complicarse.
La respuesta llegó de la mano de su máxima figura. A los 64 minutos, Gustavo Puerta recuperó un balón clave en mitad de cancha y lanzó el ataque. Luis Díaz recibió, encaró con decisión y sacó un remate colocado que, pese al leve toque del arquero Yusupov, terminó dentro del arco para decretar el 2-1 definitivo. El Azteca se rindió ante el colombiano, que escuchó cómo las tribunas coreaban su nombre mientras guiaba a su selección hacia una victoria fundamental.
En los minutos finales Colombia se replegó, quizás en demasía. El equipo de Lorenzo perdió fútbol sin James en cancha y se dedicó a rechazar a los asiáticos que estuvieron cerca del empate en más de una ocasión. Aunque el relajo llegó de la mano del Cucho Hernández que fue a pelear una pelota en la esquina para sacar un centro preciso que encontró la cabeza de Jamintón Campaz y poner el 3-1 final.
Con este resultado Colombia suma sus primeros tres puntos y aprovecha el empate entre Portugal y República Democrática del Congo para instalarse en la cima del Grupo K. Una presentación convincente, liderada por un Luis Díaz brillante que confirmó por qué es la principal carta ofensiva de los cafeteros en esta Copa del Mundo.