Esteban González: del autogol a la cima pirata
El “Chino” nació en Concepción en 1982. Como jugador, fue volante y lateral, con pasos por Cobreloa, Palestino, Rangers, Ñublense y Deportes Concepción. Se consagró campeón del Clausura 2004 con los loínos, aunque en la final quedó marcado por un autogol ante la U.
Ese episodio, lejos de hundirlo, se transformó en motor. Como DT partió desde abajo: ascensos con Deportes Concepción desde Tercera B hasta Segunda Profesional entre 2018 y 2019. Llegó a Coquimbo Unido como ayudante de Fernando Díaz en 2022, tomó el mando en 2024 y fue ratificado en 2025.
Su sello: disciplina, solidez defensiva y transiciones rápidas. Los números hablan: líder de la liga con 41 puntos en 18 partidos, solo nueve goles recibidos y once vallas invictas. En el Sánchez Rumoroso no ha perdido. González es, hoy, la gran revelación del campeonato.

Lucas Bovaglio: del ascenso argentino al desafío tricolor
Rafaelino de 1979, ex defensor central, jugó en Atlético Rafaela, Talleres y Los Andes, además de México y Venezuela. Colgó los botines en 2015 y de inmediato comenzó a entrenar.
En Instituto de Córdoba levantó la reserva y luego consiguió el ascenso a Primera. Su recorrido incluyó Atlético Rafaela, Villa Dálmine y Deportivo Morón. Su especialidad: proyectos que hacen más con menos.
En junio de 2024 llegó a Palestino en reemplazo de Pablo Sánchez. Su contrato fue extendido a 2025 como apuesta de continuidad. Propone un 4-3-3 ofensivo, laterales largos y presión alta. Su objetivo: instalar a los árabes en la pelea por torneos internacionales, donde se juega buena parte de la salud financiera del club.

Gustavo Álvarez: el campeón bajo presión
Álvarez nació en Lomas de Zamora en 1972. Fue lateral izquierdo en Arsenal, Temperley y Barracas Central. Desde temprano se volcó a la formación, primero en inferiores y luego como coordinador de cantera. Su consagración llegó como DT: campeón de la B Nacional con Aldosivi y, en Chile, campeón del torneo 2023 con Huachipato. La U pagó 200 mil dólares a los acereros para ficharlo, convencida de que podía replicar la hazaña.
Su estilo es claro: control del balón, presión tras pérdida y equilibrio constante. “No soportar que el rival tenga la pelota”, resume. Lidera con profesionalismo y transparencia, extendiendo su contrato hasta 2026.
Pero en 2025 los resultados no acompañan: buen juego, dominio de la posesión, pero falta de gol y errores defensivos que cuestan caro. La derrota con Cobresal lo dejó a seis puntos de Coquimbo. La prensa y la hinchada le exigen pragmatismo sin traicionar su idea.

Los números detrás de la pizarra
Esteban “Chino” González (Coquimbo Unido)
- 🔘 Sistema base: 4-2-3-1.
- 🔘 Claves tácticas: juego directo, presión alta para recuperar, transiciones rápidas.
- 🔘 Datos: promedio de posesión 41,8%, equipo menos goleado (9 tantos en 18 partidos), 11 porterías en cero.
- 🔘 Sello: defensa férrea, todos al servicio del colectivo.
Lucas Bovaglio (Palestino)
- 🔘 Sistema base: 4-3-3 ofensivo.
- 🔘 Claves tácticas: laterales con gran despliegue, presión alta, dominio territorial.
- 🔘 Datos: busca mantener una rotación mínima; prioriza rendimiento sobre nombre propio.
- 🔘 Sello: equipos competitivos, intensos y con hambre de protagonismo.
Gustavo Álvarez (Universidad de Chile)
- 🔘 Sistema base: 4-3-3 ofensivo.
- 🔘 Claves tácticas: control total del balón, recuperación rápida, equilibrio permanente.
- 🔘 Datos: la U lidera en posesión y llegadas, pero padece falta de gol y errores puntuales en defensa.
- 🔘 Sello: filosofía de “dignificar el fútbol”, presión alta y ataque con cuchillo entre los dientes.