La U zafó ante Lanús. Luego de un primer tiempo que parecía el fin de la llave ante Lanús, el equipo de Gustavo Álvarez reaccionó a tiempo para cuajar una buena segunda mitad, en la que demostró un mejor funcionamiento del equipo demostrando ser superior al Granate. Pero, hubo antecedentes que seguramente preocupan a un entrenador que nuevamente se inclinó por Nicolás Guerra para comandar su ataque.
El nombre del "Kun" no pasó inadvertido en la previa. Claro, de los tres 9 disponibles en la U es el que peor efectividad goleadora tiene y su falta de participación la ida ante Alianza Lima, un equipo tan áspero como el argentino, era un antecedente demasiado cercano a lo que podía ocurrir en el Nacional. Esa noche limeña el centrodelantero cazó 24 balones, sin rematar al arco y con un tiro bloqueado como sus estadísticas destacables en los 72' que alcanzó a jugar.
Ayer nuevamente saltó al campo en el 11 estelar, relegando a Lucas Di Yorio a la banca. Una determinación llamativa si se tiene en consideración que el delantero argentino llegaba con 3 goles en los últimos 2 partidos para establecer una racha siempre importante en los goleadores. Y la verdad es que Guerra no pesó como se esperaba: 32 toques de balón, 5 de ellos fallidos conectando un pase clave. Al igual que contra Alianza no remató al arco y, a pesar de que conectó una buena triangulación con Javier Altamirano, su desempeño estuvo lejos de ser factor en el ataque.
Decisiones que tendrá que manejar de cara a la revancha del próximo jueves. El gol de Lucas Di Yorio apenas 1 minuto después de pisar la cancha puede mover un poco la balanza a su lado. Por ahora, la U piensa en Católica antes de viajar buscar la final de la Sudamericana.